Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 26 Mayo, 2014

A pesar de que la competitividad energética es uno de los principales factores del desarrollo y prosperidad, en Costa Rica se ha venido deteriorando rápidamente


Urge bajar los costos de la energía

Los altos costos de la energía afectan todo el quehacer humano y económico y deterioran directa e indirectamente la calidad de vida.
No se puede prosperar, crecer y crear empleo a los niveles que la sociedad requiere para aumentar el bienestar con energía no competitiva.
A pesar de que la competitividad energética es uno de los principales factores del desarrollo y de la prosperidad, en Costa Rica esta se ha venido deteriorando rápidamente.
La reducción de los altos costos de la energía debe ser una prioridad nacional urgente ya que son un freno para el desarrollo y la generación de empleo.
Además, golpean proporcionalmente mucho más a los sectores más pobres de la sociedad, tanto directamente (costos de la electricidad en los hogares, costos del transporte, entre otros) como indirectamente (costo de los alimentos, vivienda, empleo, etc.).
Hay que disminuir los costos de la energía a los niveles que existen en los países con los que competimos comercialmente en nuestras exportaciones de bienes y servicios y en la atracción de inversión extranjera.
La meta inevitablemente tiene que ser el logro de los niveles de costos que tienen estos países. Si otros países lo han hecho, no hay ninguna razón por la que no podamos hacerlo nosotros.
No es suficiente con nada más detener el acelerado crecimiento. Las tarifas eléctricas aquí son dos o tres veces más elevadas que en varios países.
En el caso de los combustibles sucede algo parecido. Mientras que aquí continúan creciendo las masivas importaciones de los derivados de petróleo que son caros, otros países se esfuerzan por producir gas natural en su territorio, el cual es varias veces más barato que el petróleo y el gas natural importados.
Las ofertas que recibió Recope a inicios de 2013 para importar gas natural fueron en promedio ocho veces más caras que el precio del gas natural producido en los EE.UU. en ese momento.
La composición de la matriz energética (‘mix energético’) es un determinante clave de los costos finales de la energía, por lo que los países la están modificando introduciendo fuentes de energía de menor costo y ambientalmente superiores, como el gas natural.
La evidencia sobre el desempeño competitivo energético de los países es contundente en demostrar que la fortaleza competitiva de la matriz energética es el factor clave.
La existencia de un marco legal apropiado potencia aún más la competitividad. Noruega, el país energéticamente más competitivo del mundo, es un claro ejemplo de la existencia de ambos factores.
Urge desarrollar un plan con metas cuantitativas de reducción de costos de la energía claramente definidas en el tiempo (corto, mediano y largo plazo) y con las todas acciones necesarias para lograrlo.
No podremos bajar los costos de la energía a los niveles que se requieren manteniendo la misma matriz energética. Es como si buscáramos que un avión de hélice vuele a la velocidad de un jet. Es insuficiente lo que se puede lograr manteniendo la misma matriz.

Roberto Dobles