Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

Enviar
Martes 25 Marzo, 2014

Para identificar los males más graves que aquejan a Costa Rica no hay que buscar muy a fondo. A la luz están la corrupción, la ineficiencia y la vagancia


Trotando Mundos

Silencios y Estridencias

El tirano Maduro ha elevado su nivel de opresión al máximo, dando al traste con la quimera de que Venezuela es una democracia. Sus abusivas y agresivas medidas no han podido acallar al pueblo venezolano, pero ya Maduro no puede lavarse la sanguis indelebilis de patriotas que tiene en sus manos.
Mientras tanto, la inservible OEA evita escuchar a la diputada venezolana María Corina Machado, a quien pretenden despojar de su inmunidad para silenciar una de las pocas fuentes de libre expresión que restan en ese país. Que montón de pendejos naguas meadas.
Lo curioso es que, mientras estos horrores suceden a vista y paciencia de todos, un par de señoras cantaoras de loas a Chaves, Maduro y su mal llamado gobierno bolivariano, guardan un cómplice silencio sepulcral. Ni doña Patricia ni doña Dagmar han abierto su boca en defensa de las víctimas.
Todo parece indicar que aprueban de ese modo opresivo de gobernar y no se atreven a criticar a su amigote ex-chofer de camión (sí, ex, porque ahora es millonario). Quienes estén esperando que lo hagan, también creen en el Coco. Nos da escalofríos pensar que por un momento la organización política de extrema izquierda a la que pertenecen pudo llegar a la Presidencia de esta democrática República!
El vulgo no piensa; idolatra al ganador y crucifica al perdedor, pero no piensa. Por eso no es raro que se haya tirado en contra del entrenador de la Selección Sub-17 Femenina don Juan Diego Quesada, ante su imposibilidad de llevar a ese aguerrido grupo de pequeñas a las victorias que el vulgo exigía. Lo cierto es que nuestro equipo hizo mucho con el poco fogueo y experiencia de nuestras jugadoras, que sabíamos se iban a encontrar con equipos de jugadoras poderosas en la relación peso potencia.
En el terreno se pudo apreciar como nuestras chiquillas chocaban contra las contrarias y ni las movían. Tal vez cuando alcancen su madurez- aunque nunca serán altas- tengan la fortaleza necesaria para enfrentar adversarias más grandes. Pero en el actual estadio de su vida, eso es una quimera. Por lo demás endosamos la evaluación de Tano y respaldamos al entrenador, siempre la víctima fácil.
Se nos había quedado en el tintero comentar la noticia de una costarricense exitosa en el exterior, una más de los muchos que salen a triunfar sin tenerse lástima. Doña Wendy Cruz, periodista y presentadora de Univisión en la ciudad de Dallas, dio a luz allá y comentó que era como tener dos trabajos simultáneos a tiempo completo, pues regresó a su trabajo tan solo seis semanas después. Resulta que en los Estados Unidos ese es el período de que disponen las mujeres para dar a luz, sin que por ello se enfermen, se hagan las víctimas o busquen incapacidades.
Contrasta con lo que sucede en nuestro país en que entran en semi-retiro. Aquí cada vez se trabaja menos y las huelgas a las que no asisten los agremiados pero les valen para no ir a trabajar, son más frecuentes. Lo que espera un núcleo importante son gollerías, beneficios no ganados y un retiro primaveral, en una etapa de la vida en la que apenas comienzan a madurar y podrían darle mucho más al país.
En verdad, para identificar los males más graves que aquejan a Costa Rica no hay que buscar muy a fondo. A la luz están la corrupción, la ineficiencia y la vagancia. El próximo Presidente la tiene cuesta arriba.

Humberto Pacheco A.
[email protected]