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Martes 25 Septiembre, 2012

Respuesta a Alberto Cañas

Alberto Cañas se quedó en el tiempo. En el tiempo del odio y la guerra. Un tiempo superado por todos, en el que solo él sigue atascado.
En su afán de repetir la historia del vencedor, misma que se escribió con el odio que privaba en el momento, olvida la otra verdad, la de los asesinatos del Codo del Diablo, los Tribunales de Sanción Inmediata, y la violación de los Derechos Humanos de miles de costarricenses despedidos bajo el amparo de la ley número 7 del 11 de mayo del 48, “Despido sin prestaciones para Funcionarios Calderonistas”, misma que les permitió apoderarse de instituciones y ministerios, desde los cuales intentaron borrar, por todos los medios, la obra del Doctor Calderón Guardia, cambiando el nombre de las instituciones y programas creados en su administración.
La Junta de Abastos pasó a ser el Consejo Nacional Producción, el programa de Casa Baratas se convirtió en el INVU, la Universidad de Costa Rica lleva el nombre de un distinguido liberacionista y por años se han hecho ingentes esfuerzos por desaparecer la CAJA.
Pero el pueblo es agradecido, sabe quién es el gran Reformador Social de Costa Rica, las manifestaciones multitudinarias con que lo recibieron después del exilio y con que lo acompañaron hasta el cementerio, han sido las más grandes de nuestra historia.
No don Alberto, la historia se escribe con hechos y obras. El Doctor no fue responsable de la guerra, pues hoy es cada día más claro que el fraude se hizo en su contra, que miles de costarricenses fueron trasladados para que no pudieran ejercer el voto. No fue a los calderonistas a los que años más adelantes se les volcó un jeep con cedulación falsa.
Usted prefiere ignorar hechos que se dieron durante ese periodo pues no le sirven para justificar su argumento, pero usted bien sabe que la guerra se pudo evitar. Monseñor Sanabria propuso la Presidencia temporal del doctor Ovares, mientras se realizaban nuevos comicios. Calderón Guardia y Ulate aceptaron la propuesta que don Pepe rechazó. Sí, don Alberto, la historia oficial no es la Historia. Y a menos que usted se haya perdido en un laberinto de odios, mezquindades y verdades a medias, usted sabe que esto es verdad.
Y si quiere hablar de monumentos, tal vez usted no lo sepa, prefiera ignorarlo o tal vez ya estaba usted fuera del partido de don Pepe, pero Calderón Fournier ofreció a doña Karen Olsen de Figueres, la construcción del monumento a don Pepe, siendo ella quien escogió el sitio, el artista y el diseño del monumento a don Pepe. A diferencia de personas como usted, Rafael Angel Calderón Fournier no guarda odio contra nadie a pesar de haber crecido en la pobreza y el exilio al que se le condenó, reconoce la obra de don Pepe y algo más, respeta su dignidad como ser humano. Pues independientemente de los errores de los hombres prevalece su obra a favor del pueblo.

Luis Fishman Zonzinsky Rodolfo Sotomayor Aguilar
Gloria Bejarano Almada José Roberto Rodríguez
Walter Céspedes Salazar Luis Alberto Rojas Valerio
Diputados Unidad Social Cristiana