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Excremento animal ayuda a franceses a adoptar energía limpia

Bloomberg | Jueves 12 noviembre, 2015 12:00 am



En el corral de elefantes del zoológico Beauval, Limbo está haciendo su pequeño aporte a las ambiciones francesas en materia de energía verde.

El más prolífico productor de excremento de este zoológico del centro de Francia, propiedad de una familia, el elefante africano gris, tan alto como un autobús, genera 100 kilogramos de deposiciones por día. Su estiércol suministra combustible a una planta de gas cercana que mantiene calientes a los gorilas y manatíes del zoo, proporciona energía a la red nacional y ayuda a Francia a reducir las emisiones de efecto invernadero.

Como Francia no ha alcanzado sus objetivos de energía renovable, el gobierno impulsa más proyectos como el de Beauval. Al capturar el gas metano producido por las bacterias que descomponen el abono y los desechos, el zoo cubre parte de sus necesidades de energía y evita emisiones de gases de efecto invernadero equivalentes a cerca de 80 vuelos París-Nueva York al año.

“Somos el primer zoológico de Francia que tiene una unidad de biogás”, dijo Delphine Delord, directora de comunicaciones del ZooParc de Beauval e hija de la fundadora, Françoise Delord.

Reunión sobre el clima
Francia, anfitriona de las conversaciones sobre el clima COP21 que se llevarán a cabo en París a fines de este mes, no es una campeona del biogás. El número de plantas de metano en el país es veinte veces menor que el de Alemania, en parte porque el tiempo necesario para revisiones y permisos antes de la construcción desalienta los nuevos proyectos.

“Aunque no es lo mismo que construir un reactor nuclear, igual el proceso administrativo es engorroso, para levantar una planta de biogás”, dijo Jean-Luc Gasparini, subdirector para el distrito de Loir-et- Cher del operador de la red nacional francesa ERDF, que conectó la planta de Beauval a su red eléctrica.

Más proyectos
En el ZooParc de Beauval, donde los jardineros quitan la maleza a mano, el pabellón del elefante cuenta con una serie de paneles solares y el aceite de palma ha sido eliminado de las sartenes de sus restaurantes. La planta de metano es parte de una campaña para disminuir el impacto ambiental del parque.

La planta de 2,5 millones de euros reduce las emisiones de gases de efecto invernadero el equivalente de 760 toneladas de dióxido de carbono al año, o la cantidad producida por 255 autos, según la firma de ingeniería Ledjo Energie, que realizó el estudio de factibilidad para Beauval.

Las fuentes renovables representaban 14% del consumo final de energía en Francia en 2013, frente a un objetivo de 15%, según los datos oficiales. El gobierno busca elevar la cifra a 23% para 2020.

Excremento de hipopótamo
El metano obtenido de la planta de Beauval alimenta una unidad de generación de Schnell Motoren AG que quema el gas para producir calor y hasta 265 kilovatios de electricidad. La unidad, que ocupa el espacio de un contenedor marítimo, produce por debajo de su capacidad por ahora, generando 190 kilovatios de energía, según Delord.

Pero el zoo planea construir un estanque para hipopótamos con laterales vidriados para observación e inaugurarlo el año próximo. Sus ocupantes suministrarán una útil cantidad de estiércol adicional para la planta de biogás, agregó la directora del zoo.

“Los excrementos de los hipopótamos serán muy importantes porque son más líquidos”, dijo Delord. “Estamos muy entusiasmados”.