Vladimir de la Cruz

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Miércoles 25 Marzo, 2015

El armamento más sofisticado lo tiene Estados Unidos, que ha desarrollado una industria mundial para venderlo


Pizarrón

¿Es una amenaza militar Venezuela?


¿Es el gobierno venezolano una amenaza a la seguridad de Estados Unidos como dijo el presidente Obama?
Para cualquier entendido en asuntos militares está claro que Venezuela no es una amenaza militar para nadie, ni sus vecinos. No tiene Ejército en capacidad de dar una guerra ni de resistir una con Estados Unidos. Venezuela no hace la guerra, ni la practica con sus vecinos, Colombia o la Guyana, no tiene una guerra interna donde sus militares la practiquen todos los días. Sus militares estudian la guerra en pizarras. Con todo respeto, son de papel, comparados, con otros ejércitos que están en guerras.
Desde que el presidente Chávez llegó, cambió, poco a poco, su dependencia militar de Estados Unidos dejando de comprarle armas, y fortaleciendo sus compras de municiones, aviones, buques y un submarino, con Francia, Rusia, Bielorrusia, China y Brasil.
De los ejércitos del norte de Sudamérica, el de Venezuela no es el más preparado, ni el más grande y disciplinado. Las fuerzas militares de Venezuela, de Ecuador y las FARC son más pequeñas que el Ejército de Colombia.
En Colombia hay, además de su propia capacidad militar, ocho bases militares norteamericanas, que colaboran con ese país en la lucha contra las FARC y contra el narco. Estas bases forman parte de las que desplazó Estados Unidos por distintas partes del continente desde que salieron de Panamá.
Estados Unidos tiene un gobierno y una industria guerrerista desde hace muchas décadas. En realidad toda su vida ha hecho guerras y participado en conflictos militares. En 1856 y 1857 una horda de filibusteros norteamericanos, con apoyo de su gobierno, intentaron esclavizar los pueblos centroamericanos y anexar estas tierras a Estados Unidos.
A finales del siglo XIX desarrollaron la guerra con España para apropiarse de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas.
Desde 1900 hasta 1939 desarrollaron la Política del Gran Garrote, como expresión de su política exterior oficial, que les permitió invadir, y controlar directamente, y estar varios años, con tropas en Panamá (la zona del canal), República Dominicana, Cuba (Guantánamo), Haití y Nicaragua. De nuevo invadió Dominicana (1965), después Granada y Panamá para llevarse al presidente Noriega.
Estados Unidos participó en la I y la II Guerra Mundial. Ha participado en todos los golpes de Estado que se han dado en Latinoamérica para imponer dictaduras y tiranías, y ha colaborado con las fuerzas militares interesadas en derrocar gobiernos que no son de su agrado, Cuba, Nicaragua (1979-1990).
Ni que decir del Medio Oriente, África y Asia. Allí también ha desarrollado y participado directamente en guerras, y ha colaborado con movimientos armados de su interés derrocando gobiernos o tratando de acabar con revoluciones socialistas (Vietnam y otras).
El armamento más sofisticado lo tiene Estados Unidos, que ha desarrollado una industria mundial para venderlo, que lo obliga a inventar, apoyar e impulsar guerras. Es su negocio.
Todos los días practica la guerra y tiene hoy ejércitos mercenarios contratados como parte de sus contingentes militares (en Irak y otros países mediorientales).
La Revolución Bolivariana, en sus alcances y misiones sociales debilitadas, ni la aguda crisis económica, social y política que vive Venezuela constituyen amenaza alguna interna a Estados Unidos.


Vladimir de la Cruz