Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 9 Junio, 2014

La cultura “de los desechos donde nos dé la gana” provoca que tengamos la cloaca más grande de Centroamérica, expuesta a cielo abierto


Desafíos, incinerador y suertudos

La semana pasada en Confrontación Democrática, el programa que produzco en Radio Centro conversamos con el Dr. Nicolás Boeglin, sobre los desafíos ambientales de este Gobierno.
Nos concentramos en temas del agua y contaminación. El avance es poco alentador. La cultura “de los desechos donde nos dé la gana” provoca que tengamos la cloaca más grande de Centroamérica, expuesta a cielo abierto: La Cuenca del Tárcoles, en donde arrojamos lo que nuestra pésima cultura nos permita.
¿Responsabilidad? Ah sí, de las Municipalidades y el Gobierno… ¿Alguna vez aceptaremos que las porquerías que terminan provocando inundaciones en época lluviosa, o contaminando también es responsabilidad nuestra?
También los políticos alcahuetes, tienen responsabilidad cuando el tema ambiental es abordado como discurso florido. No hacen cumplir la ley, sino que la flexibilizan; permitiendo que grandes empresas, o pequeños negocios nacionales y extranjeros, viertan aceites, químicos y espumas a la Cuenca que nos avergüenza. Mientras tanto, andamos por el mundo predicando Carbono Neutral y Turismo Ecológico.
La contaminación del agua, sin sanciones, es una realidad. Desde 2007 en El Cairo y Milano de Siquirres, 6 mil habitantes reciben agua, en cisternas…
Así es, siete años convertidos en ciudadanos de segunda.
Sus nacientes de agua contaminadas con Bromacil, según informe de AyA. ¿Por parte de las piñeras? Tema invisibilizado por la clase política y los medios de comunicación de mayor influencia en el país.
Señaló Boeglin que los planes reguladores, cuando existen, no cumplen con las normas de construcción. Se construye cerca de las cuencas en lugares muy vulnerables, en las montañas impermeabilizando los suelos. Sugiere una moratoria a grandes desarrollos urbanísticos. ¿Le pondrán el cascabel al gato?
…a propósito de doble moral, en la Municipalidad de San Ramón, para conmemorar el Día del Ambiente, se les ocurrió la genial idea de instalar un incinerador de desechos sólidos en el cantón. Obvio, como es de suponer necesitan mucha basura, para que el negocio sea rentable: basura de todos los cantones vecinos.
Imagino el convoy de camiones con basura regando líquidos, dejando putrefacción a su paso, malos olores y basura por la ciudad. Que no nos cuenten que eso no ocurrirá… sino que lo digan los vecinos del Hospital México…
Está demostrado científicamente que las plantas de incineración, emanan dioxinas y furanos, gases altamente tóxicos que se esparcen por el aire. Son cancerígenos. Se depositan en el tejido adiposo, afectan de manera especial a los recién nacidos. Son abortivos. ¿Es lo que queremos para San Ramón? ¿Fueron consultados los habitantes?
… los suertudos de la semana. La directriz que les impedía conciliar con el Estado, en materia de evasión de impuestos ya no existe. ¡Qué sabrosura!... Por la cuarta parte, de la millonaria defraudación, de uno de los suertudos, dos expresidentes fueron a la cárcel, sin juicio… ¡suertudos es poco!

Iris Zamora