Arrasan miniciudades
El precio promedio de la tierra está en niveles muy elevados, un único desarrollo no es tan viable, hay que buscar diferentes desarrollos, explicó Aris Stamatiadis, gerente de Colliers International. Gerson Vargas/La República
Enviar

Permiten aprovechar más el terreno y la inversión

Arrasan miniciudades

Oeste de la capital es la zona más atractiva para estos desarrollos

Los desarrollos inmobiliarios de uso mixto, conocidos como miniciudades, están arrasando en el país.
Este tipo de desarrollos han posicionado al país como el de más crecimiento en la región centroamericana.

201308132256260.n11.jpg
Una mayor rentabilidad es lo que prometen estos proyectos a sus inversionistas, al punto que ya acaparan el 22% de las oficinas construidas, indicó un análisis de Colliers International.
Se trata de miniciudades, edificios que reúnen locales comerciales, entretenimiento, oficinas, y residencias en un solo edificio, que hasta el momento se han aglomerado hacia el oeste de la capital.
Costa Rica importa estas tendencias de mercados inmobiliarios sofisticados y complejos como Londres, Tokio y Nueva York. En la región el país no se queda atrás, a pesar de que esta apuesta no sea de uso exclusivo, sí es donde más toma fuerza, comentó Javier Lomelín, CEO de Colliers.
La rentabilidad es la principal atracción para los inversionistas locales, ya que aprovechan mejor el terreno y su personal no tiene que desplazarse lejos para almorzar o hacer compras pequeñas.
A la fecha, prácticamente todos los 244 mil m² construidos como miniciudades al primer trimestre del año, se encuentran ocupados.
A pesar de ser un espacio más costoso para la empresa que desee ocuparlo, las firmas están dispuestas a pagar por las facilidades que brinda a los empleados.
Para el desarrollador, que el alquiler sea más costoso potencializa el valor de la inversión realizada por cada metro cuadrado del terreno adquirido, dijo Aris Stamatiadis, gerente general de Colliers International.
La renta que paga un inquilino de estos edificios es más rentable para el inversionista.
Por ejemplo, por el alquiler de un oficina regular pagaría unos $17, mientras que para un uso mixto unos $23 por metro cuadrado por mes.
La optimización de la inversión, rápida ocupación, diversificación del riesgo y calidad de vida para los residentes de zonas aledañas y del edificio como tal, atraen a inversionistas con una apuesta más segura.
Es así como se vuelve atractivo para empresas de diversos segmentos como arquitectos, bufetes, médicos y universidades.
Actualmente el 42% de oficinas de uso mixto está conformado por oficinas corporativas, seguido de médicos.
En el caso de los locales comerciales, venta de vestimenta y restaurantes lideran la oferta.
Por el momento, es el Oeste el que lidera la inversión en proyectos de uso mixto con ofertas como Avenida Escazú y Distrito 4.
Hoteles de negocios en Escazú y Santa Ana, la ruta 27, así como la gran cantidad de población laboral en los alrededores, posicionan al Oeste como sector corporativo.
Sin embargo, Heredia, Alajuela y el Este también podrían ser locaciones provechosas para una apuesta de este tipo.
En el caso de Heredia, existe un gran movimiento especialmente en nueva oferta residencial y muchas empresas en el área, que podrían potenciar la llegada de miniciudades.
El Coyol de Alajuela es un área fuerte en manufactura, aunque el centro de distribución de Walmart lo está convirtiendo en un polo industrial logístico.
Alajuela se convirtió en un destino al que varias empresas le apuestan para establecer su operación, solo en zonas francas concentra más de 50 compañías.
Al Este, la gran cantidad de universidades y la mayor densidad de población del país aseguran la adquisición de la oferta.
Por su parte, Cartago no resulta tan atractivo para desarrollos inmobiliarios de este tipo. Focalizarse en el posicionamiento de empresas industriales no lo convierte en un destino que inversionistas valoren actualmente.

María Fernanda Cisneros
[email protected]

Ver comentarios