Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 21 Enero, 2014

Hemos contribuido a sembrar una estela de duda sobre nuestra democracia que hoy nos pasa factura


Apuntes previos

El 2 de febrero está encima. Va a suceder. Es una fecha inevitable y ese día tendremos elecciones. De cara a lo que nos espera en menos de dos semanas, me permito solo unas cuantas reflexiones:
- No somos blanco y negro.
Somos ying y yang. Quienes se han dedicado a dividirnos están ganando, sin embargo el círculo que es perfecto no sabe de extremos.


Una consideración apenas de inicio: Nada justifica alejarse de la ley. Ni siquiera el miedo. Bien por el TSE.
- Las opiniones fomentan discusiones.
El debate es bueno. La chabacanería no. La falta de respeto menos. Las redes sociales generan una desvinculación y un empoderamiento que no se traduce bien en el mundo real. Esos superhéroes de la vida cibernética, como el Chamuko u Oldemar, son solo eso. Imágenes realizadas de unos anhelos.
Nos debemos superar el idealismo primero, y el absolutismo también.
- Hay que votar.
Claro que es una obligación. Así lo manda el más básico de nuestros textos sociales y legales que es la Constitución. Sin embargo, tal encargo tiene el mismo valor de cualquier promesa electoral: Letra muerta si no actuamos, si no nos responsabilizamos.
Hay que votar porque si no, seguimos fomentando el planteamiento irresponsable que quiere romper con esta posibilidad.
- El peor enemigo de la democracia no es el abstencionismo.
La amenaza más grande para nuestra democracia es la carencia de liderazgo. ¿No nos gusta lo que está pasando? Actuemos. ¿No nos gusta la oferta electoral? Participemos. Hay que involucrarse, por favor.
- La experiencia extranjera es válida.
He leído comentarios de extranjeros que viven en Costa Rica y que aportan una opinión respecto de la elección que se viene. Como residentes legales en este país su opinión es válida y bienvenida. La injerencia extranjera es, sin embargo, un enano de otro cuento.
- El camino al infierno se empedró a punta de encuestas.
No ha estado bien el juego estadístico conveniente. Las encuestadoras deberían tener claro que lo suyo no es un azar, menos un happening. La duda no debería ser un elemento para quienes generan expectativas.
- No se juega con fuego.
Hemos contribuido a sembrar una estela de duda sobre nuestra democracia que hoy nos pasa factura. La responsabilidad principal la tienen tres: Partidos políticos, medios de comunicación y empresariado. Los primeros por su irresponsabilidad ególatra. Los segundos por su irresponsabilidad mercantil. Los terceros por su egoísmo irresponsable.
El mundo no se acaba el 2 de febrero. La mayoría de nosotros volveremos a nuestro trabajo y a nuestras responsabilidades. Seguiremos lidiando con lo que es este país.
Sin embargo, tal parece que la democracia tica esté llegando a su final. Karma que se confirma sin posibilidad de redención. Al menos eso está claro y no hay vuelta atrás. Solo oportunidad de corregir hacia futuro para vencer el miedo.

Pedro Oller