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Jueves, 13 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Al PLN también le llegan los 100 días

Alvaro Madrigal [email protected] | Jueves 21 agosto, 2014


El PLN debió conducirse como responsable fuerza política de oposición. Debió facilitarle al Jefe de Estado todo el espacio que pidiera


De cal y de arena

Al PLN también le llegan los 100 días

Las altas instancias del Partido Liberación Nacional deberían percatarse de que los términos del calendario de la acción política también están corriendo para ellos.
Y que así como se multiplica la percepción de que el gobierno que preside don Luis Guillermo Solís muestra un rumbo errático al arribar a sus primeros cien días, en el caso de Liberación Nacional lo que se pone de manifiesto es que sigue sumido en la impotencia para sobreponerse a una derrota de dimensiones aplastantes, tanto por la ventaja que le sacó el candidato de Acción Ciudadana el 6 de abril cuanto por la reducción a 18 curules de su fuerza parlamentaria, la más pequeña fracción de su historia.
Es tiempo de la reingeniería y de abrir los espacios a la renovación de instancias, de tareas, de cuadros, de estrategia y también de los contenidos programáticos para que respondan a la realidad actual, sobre todo por lo que toca a la composición de la sociedad y a sus anhelos y quejas.
No son tiempos para estar en un balcón mirando pasar los acontecimientos, quizás a la espera de una fácil cosecha proveniente del desgaste provocado por las torpezas y los tropiezos de la administración Solís. Sería un pesado error de apreciación y cálculo pasar por alto que en el repudio del grueso de los ciudadanos que acudieron a las urnas va impreso un voto de censura para el PLN por los errores, vicios y corruptelas acumulados entre los años 2006 y 2014 en que gobernó y durante cuyas administraciones se dieron escabrosas violaciones a las reglas de la moral y la ética propias de la función pública.
Liberación Nacional sigue siendo la principal fuerza política organizada. Tiene la fracción parlamentaria más numerosa y está en posición de actuar como factor coagulante de plataformas de acción política circunstanciales o de mayor ámbito, tanto para proveer al gobierno de Solís de respaldos que no tenga cuanto para llenar vacíos resultantes de la inepcia política del Poder Ejecutivo.
Pero debe demostrar que ha escuchado el clamor de cambio de los ciudadanos —en particular en sus exigencias de restitución de la probidad— y que está en capacidad de desempeñarse como oposición política responsable.
Así, ante la decisión del presidente Solís de rendirle al país desde la tribuna del Parlamento, un balance de situación sobre los términos en que se encuentran las dependencias del gobierno y sobre las grandes matrices de su acción política, económica, fiscal y social, el PLN debió conducirse como responsable fuerza política de oposición.
Debió facilitarle al Jefe de Estado todo el espacio que pidiera entendiendo que atrás llegaría la réplica responsable y documentada de un nuevo PLN a desbaratar infundios, a demostrar errores y a limpiar el nombre de sus administraciones.
Si Liberación tacha al gobierno de Solís por su ineptitud política, por estar varado, por tener errático y contradictorio rumbo, déjelo que se exhiba. Atrás tendría la fracción liberacionista la excepcional oportunidad de demostrar que ellos son mejores y que viven tiempos de cambio.

Álvaro Madrigal