Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 20 Septiembre, 2013

Cuando las resoluciones internacionales lleguen a dar luces sobre la evidente violación a nuestra soberanía, la política de paños tibios frente a Ortega, nos dejará una pérdida territorial que ninguna “convención sobre humedales” nos va a devolver. Es hora de tomar acciones


Entre cielo y tierra

¿Qué hacer con Ortega?

La situación para Costa Rica con el gobierno de Daniel Ortega cada vez se complica más.
Ante las pruebas de fotografía satelitales y el posterior sobrevuelo queda claro que por parte del régimen nicaragüense, poco se puede esperar de respeto a las vías de derecho internacional, sobre las cuales, la administración de Laura Chinchilla se encuentra esperanzada.
Los sandinistas actúan por vías de hecho y no de derecho, por más protocolos, las intenciones de lesionar la integridad del territorio costarricense son más que evidentes, de lo contrario no tendrían prisa para abrir caños, aprovechar la época lluviosa y procurar que nuestro país pierda parte de su territorio en Isla Portillos.
En “Lo que el río se llevó” mientras la parafernalia de los organismos internacionales responde ante una invasión ampliamente documentada y militarizada, Costa Rica habrá perdido.
¿Y qué esperamos mientras todo esto sucede, a que Ortega tenga recatos y escrúpulos?
Finalmente el Gobierno ha decidido presentar el asunto ante Naciones Unidas, luego de que en primera instancia decidiera tomar todas menos esa ruta. Sin embargo, el tiempo perdido ya ha generado daños irreversibles.
Costa Rica apegado a la legalidad, debe coordinar previamente con la Secretaría de la Convención Ramsar, avisar a la Corte Internacional de Justicia y al gobierno de Nicaragua, cada vez que desee ingresar a la zona de Isla Portillos.
Estas medidas cautelares impuestas por la Corte dejaron en enorme desventaja al país, ya que al vecino del norte poco le importa, a las pruebas me remito, respetar los protocolos establecidos.
Si el Ejército Popular Sandinista logra desviar el río San Juan habrá ganado territorio, de mucha importancia por el efecto sobre la expansión del mar territorial, en una zona donde se sabe que existen intereses petroleros.
Por otra parte, si Costa Rica no recibe una ayuda contundente de la ONU, capaz de detener la destrucción de nuestro territorio, lo lógico sería prepararnos para tomar medidas más drásticas, con el fin de generar fuertes consecuencias sobre las acciones temerarias de Ortega.
Y con esto me refiero a imponer sanciones o restricciones sobre el uso de puertos nacionales, materias primas, energía, que en la actualidad alimentan el régimen de Ortega y proceden directamente de nuestro territorio.
Estas operaciones deben ser ejecutadas entre el Gobierno y los empresarios, para buscar alternativas que generen el menor impacto posible a los intereses costarricenses.
Es probable que cuando las resoluciones internacionales lleguen a dar luces sobre la evidente violación a nuestra soberanía, la política de paños tibios frente a Ortega, nos dejará una pérdida que ninguna “convención sobre humedales” nos va a devolver. Es hora de tomar acciones.

Luis Alberto Muñoz
Luis Alberto Muñoz
@luisalberto_cr