Prepárese para la inflación
Con la inflación, los precios suben; por otro lado, el Gobierno reduciría su déficit, y ganaría tiempo para intentar recaudar más impuestos, así como reducir sus gastos.
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ANÁLISIS

Estado jala todas las palancas, para frenar la máquina de los gastos

Prepárese para la inflación

Inflación sería la última palanca en movilizarse

Deberíamos prepararnos para una inflación mayor.
En los dos primeros meses de este año, la inflación aumentó casi un tercio, al 6,5%, en comparación con el nivel medio de los últimos tres años.
Aún no podemos estar seguros de cuánto tiempo la inflación se mantendrá elevada.
Pero es lo lógico, que la aplica un gobierno que necesita más palancas, para controlar su máquina presupuestaria, que cada año gasta más de lo que ingresa.
Para sufragar sus gastos, el gobierno pide prestado cada año ¢1 billón.
Cuanto más se pide prestado, menos dinero hay para el resto de la economía.
Con menos dinero disponible, las tasas de interés suben.
Cuando las tasas de interés son altas, es difícil para las personas pedir prestado, a fin de establecer negocios o comprar viviendas.
Al mismo tiempo, las altas tasas de interés atraen a los extranjeros.
Para invertir en Costa Rica, ellos necesitan colones.
En la medida en que más gente quiera colones, el valor de la moneda nacional sube.
Cuando el colón es caro, es difícil para Costa Rica exportar piña y turismo.
Para lidiar con el problema de los altos niveles de interés, el gobierno el año pasado jaló la primera palanca, ordenando a los bancos pagar tasas más bajas a los depositarios.
Para evitar que el colón se vuelva más caro, el gobierno aplicó la segunda palanca, diciendo que iba a gravar a los extranjeros, que invierten en Costa Rica solamente para hacer dinero rápidamente.
Contener las tasas de interés, podría ayudar a las empresas y a los compradores de vivienda.
Presionar para abajo el valor del colón, podría ayudar a los exportadores.
Pero mientras el gobierno mantiene su ritmo de pedir la plata prestada, ninguna de estas palancas funcionará por mucho tiempo, así que pronto el gobierno necesitará otra palanca, en este caso operada por el Banco Central.
Por eso, llegaría a la inflación, que por cierto ya está dando señales de subir.
En 2012, el total de efectivo y del crédito en la economía, incrementó un 12%, el doble del aumento de cada uno de los dos años anteriores.
Para muchas personas, la inflación es un problema.
La espiral de inflación inicia cuando el Banco Central inyecta más dinero en la economía, aunque el país no produzca más bienes o preste más servicios.
Cuando existe demasiado dinero, su valor disminuye.
Cuando se deprecia, los productores aumentan el precio de los bienes que ellos hacen, y los servicios que prestan.
Allí viene el problema.
La planilla del Estado cuenta con más de 500 mil personas, a las que paga los salarios o pensiones, cuyos ingresos se ajustan al nivel de la inflación solamente dos veces al año.
Así que estos trabajadores y pensionados pierden el poder adquisitivo entre cada ajuste.
Por otro lado, un incremento moderado en la inflación, podría no doler tanto, al ser diluido además entre todos los trabajadores y pensionados, no solo del sector público.
Por su parte, el gobierno ahorraría bastante dinero en el pago de la planilla, y de las pensiones —hasta unos ¢100 millones al año.
Dado que la inflación inyecta muchos colones en el mercado, el valor de la moneda disminuye, lo que significa una ventaja para nuestros exportadores.
Un periodo inflacionario, a su vez le permitiría al gobierno ganar tiempo, para que presione otras palancas más.
Las duras reglas aprobadas el año pasado para castigar a los evasores, deberían ayudar a recaudar impuestos.
La eliminación de varios beneficios, de los cuales goza el sector público, debería reducir los costos del sector público.
De hecho, el gobierno está trabajando en nuevos proyectos impositivos, así como en contención de gastos, que planifica presentar antes de finales de este año.
Si el Gobierno perdiera menos dinero, no tendría que pedir prestado tanto.
De ser así, las tasas de interés se hacen estables.
Si tuviéramos tasas de interés moderadas, menos extranjeros comprarían colones, con el resultado de que el tipo de cambio sería más competitivo aún.
No se sabe, si el plan funcionará.
Pero desde la perspectiva de un gobierno desesperado, sería importante tirar todas las palancas que se pueda encontrar.
Al ser así, prepárese para la inflación.

Fred Blaser
Co presidente
República Media Group
 

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