Jornadas 4x3 hacen de Costa Rica un país más competitivo, según empresarios
Iniciativa establece horarios laborales de 12 horas cuatro días a la semana, a cambio de tres días de descanso
En un contexto cada vez más complejo y retador para atraer inversión extranjera directa y generar mejores empleos, el sector empresarial celebró este jueves la aprobación en primer debate del proyecto de jornadas 4x3.
La iniciativa, que reforma el Código de Trabajo, permitiría establecer jornadas laborales de 12 horas durante cuatro días consecutivos, a cambio de tres días de descanso.
Para los empresarios, la aprobación de esta iniciativa representa un avance para modernizar la legislación laboral y fortalecer la capacidad de Costa Rica para competir por nuevas inversiones, especialmente en actividades que requieren operaciones continuas.
“Este respaldo en primer debate marca un avance decisivo para modernizar nuestro marco laboral y ofrecer al sector productivo reglas acordes con las nuevas realidades. Confiamos en que el proyecto sea aprobado en segundo debate y que este esfuerzo se traduzca en más inversión, empleo formal y oportunidades para el país”, dijo Ed Sanchez, presidente de AmCham.
El proyecto es una vieja demanda del sector empresarial, debido a que su discusión se ha extendido por más de 20 años.
La propuesta está dirigida principalmente a trabajadores vinculados con ciclos productivos de 24 horas, por lo que tendría especial impacto en actividades como las desarrolladas por empresas de zonas francas.
“Este primer debate representa un avance significativo para contar con una herramienta que responde a las necesidades de sectores que requieren esquemas diferenciados de organización de sus jornadas, pero todavía queda un paso fundamental. Tras más de 20 años de discusión y construcción de acuerdos, corresponde ahora culminar el proceso legislativo y dar este paso decisivo para que las Jornadas 4x3 se conviertan en Ley de la República”, aseguró Ronald Lachner, presidente de AZOFRAS.
De acuerdo con el sector empresarial, este tipo de jornada permitiría atender las necesidades de industrias que mantienen procesos productivos continuos e ininterrumpidos, particularmente en áreas de manufactura tecnificada y altamente especializada.
Estas actividades, sostienen los empresarios, generan empleos formales y de calidad, además de encadenamientos productivos que benefician a otras compañías y trabajadores.
“Después de más de 20 años de discusión, Costa Rica está más cerca de contar con un instrumento que el sector productivo necesita desde hace décadas. Su aprobación definitiva permitirá fortalecer nuestra competitividad, atraer nuevas inversiones y, sobre todo, generar más oportunidades de empleo formal y de calidad para los costarricenses. Esperamos que este avance se concrete con la aprobación final del proyecto”, afirmó Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Con la aprobación en primer debate, el proyecto avanza ahora hacia su discusión definitiva en la Asamblea Legislativa con el trámite en segundo debate.
Diputados del PLN y el Frente Amplio ya se manifestaron en contra y en este último caso, buscan las diez firmas necesarias para hacer una consulta a la Sala IV sobre la legalidad del plan.
“Este proyecto es un retroceso para las personas trabajadoras, aunque el oficialismo lo pretenda presentar como un avance. Vamos a presentar la consulta, esta lucha no ha terminado”, señaló José María Villalta, jefe de la fracción del Frente.
Para el PLN se violentan los derechos laborales, se afecta la calidad de vida de las personas y se pone en riesgo la salud de los trabajadores, además de complicar el diario vivir a las madres jefas de hogar.
Los verdiblancos no han dejado claro si darán sus firmas para la consulta legislativa, pero si por la víspera se saca el día, es un hecho que pasará.
“La Fracción del Partido Liberación Nacional sostiene que la competitividad y la justicia social no son incompatibles. Es posible diseñar soluciones en materia de jornadas laborales que den seguridad jurídica a las empresas sin sacrificar los derechos y el bienestar de las personas trabajadoras. El proyecto de gobierno, sin embargo, no lo hace. Las jornadas de 12 horas plantean serios riesgos para la salud de las personas trabajadoras. Afectan, además, el equilibrio entre la vida laboral y familiar, y excluyen a grupos de población como las mujeres con responsabilidades de cuido, personas con discapacidad o jóvenes que estudian”, dijo el PLN en un comunicado.