Creo que dirigir una organización exige hoy asumir dos compromisos simultáneos: proteger su viabilidad económica y reconocer el impacto humano de sus decisiones. Las reestructuraciones y los recortes de personal, conocidos como downsizing, pueden responder a necesidades reales. Sin embargo, considero insuficiente justificar cualquier salida con una referencia genérica a la tecnología. Quien decide debe explicar qué problema busca resolver, qué alternativas evaluó y por qué eligió ese camino.