La reciente decisión de Intel de cerrar sus operaciones de ensamble y prueba en Costa Rica, junto con el anuncio de la multinacional Qorvo de trasladar su producción a Asia y Pfizer de reducir la planilla en el país, encendieron las alarmas en el sector empresarial, que advierte sobre la pérdida de competitividad del país y el riesgo de más salidas de inversión extranjera.