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¿Y ahora qué?

Laura Centeno centeno.laura@gmail.com | Miércoles 10 julio, 2024


Sobrellevando el duelo ante un despido y cómo superarlo.

Que te despidan del trabajo es un golpe muy duro para la autoestima y para el desarrollo profesional. No es sencillo aceptarlo y salir adelante requiere más que gran coraje. Si estás pasando por esta situación, no te angusties porque muchos hemos vivido esto o estamos atravesando esta situación. Aquí te dejo 10 consejos para que pronto podamos recordar este momento doloroso como un recuerdo del pasado de gran aprendizaje y sabiduría.

1. Sufrir: Al inicio uno puede pasar por momentos de shock y de negación ante una realidad difícil de aceptar y esto genera sentimientos de impotencia, ira y angustia, pero por duro que sea el golpe, hay que vivirlo, sufrir y llorar lo que sea necesario hasta liberar todo el peso del dolor que llevamos encima. No es buena idea hacerse el indiferente, el valiente u ocultar a la gente lo que estamos viviendo, hay que soltarlo.

2. Agradecer: Como no podemos quedarnos el resto de la vida en el sufrimiento, debemos poner en una balanza lo positivo que sí tenemos, como por ejemplo la salud, nuestras habilidades y especialmente, las personas que nos ayudan con su cariño a vivir buenos momentos, incluso en situaciones de dolor. Es indispensable mantener una mentalidad positiva para atraer todo lo bueno y no atascarnos en el dolor.

3. Comunicar: Reconocer que nos despidieron es un golpe para nuestra seguridad personal, pero, aunque nos de mucha pena contar lo sucedido, es importante hablar de la situación, primero con nuestra familia y luego con las personas de confianza que podrían ayudarnos en la búsqueda de nuevas oportunidades. El 75% de las oportunidades laborales no se publican, surgen por las referencias que nuestras amistades puedan dar. No podemos solamente aplicar a todos los puestos que veamos posteados, sino que es mucho más efectivo conversar con conocidos, amigos y amigos de nuestros amigos, para que puedan guiarnos a posibles alternativas.

4. Recortar gastos: Como estaremos un tiempo sin ingresos, es indispensable recortar todo lo que no sea estrictamente necesario, y así rendir el dinero por el mayor tiempo posible, hasta tener una fuente de ingresos con el que podamos salir adelante.

5. Planear: El no estar trabajando, no quiere decir que no tenemos nada qué hacer. Es necesario mantener los mismos hábitos que teníamos en la jornada laboral. Debemos seguirnos levantando temprano para hacer ejercicio, alistarnos y literalmente trabajar en buscar trabajo durante el día. Esto implica actualizar y editar el CV para optimizarlo a cada oportunidad de trabajo afín a nuestro perfil, tener una lista de tareas diarias y semanales y dar seguimiento a las personas que hemos contactado, las empresas donde hemos aplicado, entrevistas o reuniones asistidas o las oportunidades de negocio que hayamos identificado.

6. Investigar: De las posiciones que hayamos podido valorar, tenemos que revisar qué requisitos se piden que nosotros tengamos que aprender, dominar o mejorar para que nuestro perfil sea lo más competitivo posible ante otros candidatos y tengamos más chance de colocarnos pronto.

7. Estudiar: Una vez identificadas las necesidades de aprendizaje o actualización, debemos invertir tiempo y esfuerzo en aprender, practicar o llevar cursos de actualización que nos permitan en el menor tiempo posible adquirir las habilidades necesarias para encontrar trabajo. Ahora hay muchas opciones online de bajo costo o conseguir buena bibliografía que sea útil y práctica para convertirnos en autodidactas, y usar todo ese conocimiento como la inversión de negocio que nos puede traer ganancias a corto plazo.

8. Dar: Como en este momento podemos disponer de tiempo para organizarnos con más flexibilidad, una buena idea para ser útiles y mantenernos vigentes, es trabajar como voluntario, de ser posible en áreas relacionadas a nuestros conocimientos y experiencia o dar nuestros servicios ad honorem a personas que lo necesiten. Aquí no solo podemos abrir nuevas oportunidades, conocer más gente y enriquecer nuestra red de contactos, sino que ayudar a una causa noble es como una inyección de propósito de vida que nos alimenta de felicidad cuando más lo necesitamos.

9. Crear: Como "ya perdimos lo que nos daba estabilidad", podríamos decir que ya no tenemos nada más que perder, y esta mentalidad nos libera y puede ayudarnos a pensar fuera de la caja, e incluso valorar opciones que estaban solo en nuestros sueños de juventud para hacer algo que siempre quisimos, pero por falta de tiempo o miedo, no nos atrevimos. Es buen momento para ponernos creativos y soñar, pero manteniendo los pies en la tierra.

10. Tener esperanza: Cuando alguna empresa te diga que no, no te desanimes, es mejor ir descartando las oportunidades que no nos convienen, para continuar enfocándose en las que sí tienen posibilidad de ser la próxima buena oferta de trabajo. Recuerda que nada es para siempre y que este momento va a pasar, que todo tiene solución y que es cuestión de tiempo, paciencia y resiliencia.

Si puedo apoyarte en este proceso revisando y optimizando tu CV, te dejo mi correo: centeno.laura@gmail.com

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