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Jueves 10 Febrero, 2011



Si doña Laura sale triunfante en esta dura prueba su gobierno será el próximo estandarte del Partido Liberación Nacional

XII mandamiento: no estorbar

Don Rodrigo Alberto Carazo Zeledón, Primer Defensor de los Habitantes de la República, hombre probo y sensato, quien conjuntamente con la prestigiosa dama doña Joyce Zürcher, como Defensora Adjunta, me permitieron acompañarles en esa grata labor, predicaba la existencia de un Mandamiento no escrito: “no aflojar”. Cuando el trabajo nos abrumaba nos repetían el mencionado concepto y ello nos alentó a superar el gran caudal de casos que se resolvieron en esos primeros años de creación de la incipiente institución.
Luego de mostrar ese fuerte liderazgo, y cuando se vencía el periodo, surgió el XII Mandamiento; “no estorbar”.

Se habló de buscar reelección, de procurar una continuidad pero don Rodrigo Alberto insistió siempre en la necesidad de apartarse y dejar el espacio para que su sucesor (a) pudiera cumplir su labor sin estorbos. ¡cuánta madurez! ¡Qué cultura!
Hoy en día estamos viviendo momentos difíciles, los hermanos Arias no han entendido que deben respetar este Mandamiento y meten sus manos en todo asunto político; creando ambientes de incertidumbre que ningún bien le producen al país.
Claro que el problema no son solo ellos, sino también los serviles que les hacen el juego de fortalecer sus egos a cambio de futuras oportunidades de trabajo en la “cosa pública”.
Pero esto no es nuevo en la historia del país, hubo hace más de 60 años un dueto que trabajaba igual, y que, aunque dejaron un legado que ha repercutido en toda la historia patria y su bienestar social, actuaron en forma similar. Me refiero a quien fuera Presidente de la República, Rafael Angel Calderón Guardia y su hermano Francisco, gran estratega y manejador que, sin presencia pública, siempre colaboró con su hermano.
Dejaron un grato recuerdo por su obra social y quizá porque se considera la legislación social más importante del siglo anterior, pero ajeno a ello, quisieron seguir gobernando y movieron sus piezas para que le sucediera en la Presidencia Teodoro Picado, hombre de altísimos quilates pero de débil voluntad, a quien llevaron a ser partícipe de una situación difícil que desembocó en una guerra civil.
Ahora la situación es diferente, el tándem de los Arias quizá pretendió repetir la situación histórica y no contaron con que favorecieron la elección popular de una dama voluntariosa, valiente, y muy decidida a luchar por sus ideas y en beneficio del país: doña Laura Chinchilla.
La estrategia de los Arias seguirá estorbando hasta tanto no comprendan que “no estorbar” es un Mandamiento sabio, que si doña Laura sale triunfante en esta dura prueba su gobierno será el próximo estandarte del Partido Liberación Nacional; que estar metiendo las manos en todos los asuntos es muy mal visto por la sociedad y confirma la idea general de que estos señores lo único que quieren es fortalecer su egocentrismo exacerbado.
Confío en que el tándem de los Arias cambie de actitud, dejen su soberbia a un lado y los serviles acepten la necesidad de guardar lealtad a quien realmente fue la depositaria de la Presidencia de la República en votación libre y democrática.

Alfredo Blanco Odio
Estadístico – Abogado