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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


“Welcome”… ¿ ?

Iris Zamora | Lunes 29 agosto, 2016


¿Qué pasa con el honor del absuelto?... ¿Existirá alguna manera de reparar el daño, es suficiente la absolutoria? ¿Quién restaura su imagen, su credibilidad, su prestigio, su carrera profesional… ¡su vida!?

…Desde Moncho

“Welcome”… ¿ ?

ABSUELTO MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ, así titularon algunos medios. Desbalance. ¿Ocupó la noticia la misma portada, los mismos titulares, centímetros columnares, los mismos minutos de radio y T.V. que cuando montaron aquel oprobioso espectáculo bajándolo esposado por la escalinata del avión?... La desproporción es más que evidente. Esta vez no hubo helicópteros, ni tarimas especiales para la prensa. No hubo cámaras, ni micrófonos en sitio… se apagaron las luces, como la vergüenza… no hubo motorizados, tampoco hubo gente apostada a los lados de la carretera que dan a los edificios de la Corte Suprema de Justicia… Un silencio cómplice… una nota reiterativa de los hechos mil veces publicados, pero no una crítica a la Fiscalía por la deficiente investigación, tampoco al irrespetuoso fiscal Chavarría que se atrevió a cuestionar el fallo de los magistrados, sus superiores, como si fuese un fanático de redes sociales. Tampoco un señalamiento al sistema, que tardó cuatro años en presentar la acusación.
Durante cuatro años, investigado, en arresto domiciliario, encarcelado… ¡sin ser acusado de ningún delito! ¡…Tampoco ha habido debate sobre la figura del testigo de la corona!.. El confeso corrupto queda impune, aun cuando cambia seis veces su testimonio…
… ¿Hubo interés alguna vez por la Verdad?...
…Y, ¿no pasa nada con el expresidente Abel Pacheco, que lo condenó, sin pruebas, que exigió su renuncia del más alto cargo internacional ocupado por un costarricense?...
… ¿Tampoco pasa nada con el exministro Rogelio Ramos, que montó el show en los hangares del Aeropuerto Juan Santamaría?… ¿Y la orden, de que no fuese en vehículos del OIJ, sino en perrera a altas velocidades, con oficiales abriendo paso, quién la dio?...
… Presunción de inocencia. Y, ¿no pasa nada con el “popular” ex fiscal general de la época, Francisco Dall’ Anese, que violentó normas básicas para obtener pruebas, que desfiló en marchas que promovían linchamientos públicos?
…¿Y, no pasa nada con los políticos oportunistas, que encontraron en el escándalo fabricado, un filón de oro para aumentar simpatizantes?... ¿Dónde están escondidos los Torquemadas de todo signo y color, que arengaron a jueces y fiscales, exigiéndoles condenar?
… Juicios mediáticos. ¿y, la prensa, que ofreció cobertura extrema, que indagó hijos y familiares, que usó sus editoriales para promover la condena. Que abrió sus páginas a los moralistas, que pululó cuando se trata de condenar sin pruebas, que entregó sus espacios a magistrados suplentes, que se atrevió a llamar a las perreras “democráticas”…?
… ¿Qué pasa con el honor del absuelto?... ¿Existirá alguna manera de reparar el daño, es suficiente la absolutoria? ¿Quién restaura su imagen, su credibilidad, su prestigio, su carrera profesional… ¡su vida!?
…¿Qué pasa con la dignidad atropellada, pisoteada… con las mentiras fabricadas?... ¿Es suficiente esta absolutoria para limpiar el honor de una persona sometida al escarnio público, al dolor imborrable de la huella de una prisión de máxima seguridad?...
…¿“Dónde están los que te acusaban? enderezándose preguntó Jesús…”
La magnitud del daño alcanza a la colectividad, a la Democracia misma. Arrastró al Poder Judicial por 12 años, a causa del ego pomposo, de alguno que lucró con la institucionalidad… el daño ha sido extremo… ¿Solo, para volver otra vez?