Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 26 Marzo, 2014

A los que dicen que es imposible lo que proponen Ortega y Jing, les respondo ¡Cuidado! ¡Les viene una sorpresa!


Wang Jing y el canal de Nicaragua

En lo personal considero que es posible que el Sr. Wang Jing y la empresa Hong Kong Nicaragua Canal Development Investment Company HKND construyan un canal en Nicaragua a un costo de un mínimo de $40 mil millones.
No me cabe duda de que es técnicamente viable la construcción y que con ese monto y otras inversiones colaterales se transformará a Nicaragua.
No creo que lo haga en cinco años como dice Jing, pero con los recursos del Gobierno de China, sí lo podrá hacer. Será el proyecto de construcción más grande en la historia centroamericana y la Zona del Canal que se establecerá a cada lado del Canal lo manejará China por cien años.
Con este proyecto se establecerá un balance de poder nuevo en la región y Estados Unidos tendrá que convivir con China, ahora establecido a dos horas de vuelo de Nueva Orleans.
Y ni hablar de Costa Rica. El flujo de mano de obra, en vez de ser de Nicaragua hacia su vecino hacía el sur, será al revés, con miles de costarricenses buscando empleos bien remunerados entre las empresas construyendo la nueva vía acuática; se estima que pudiera ser de 200 kilómetros, tres veces más largo que la competencia panameña.
El que lee la historia de la construcción del Canal de Panamá, una operación que este año celebra un siglo de servicio continuo, verá que se logró desarrollar una maravilla de ingeniería, que aún funciona, usando conocimientos técnicos de fines del siglo XIX.
Todos los días pasan embarcaciones modernas y muy grandes por Panamá en su punto más angosto.
Nadie creía en 1902-1903 que se pudiera realizar el canal panameño, e igual como ahora hacen con la vía acuática nicaragüense, citaban problemas con la cantidad enorme de material que habría que remover, la falta de agua y mano de obra y las limitaciones de recursos.
¡Sin embargo, se realizó! Se debe notar que en 1904 no hubo ambientalistas que objetaban la obra.
Ahora se oyen voces de escarnio hacia el proyecto, muchas veces ligadas a la persona de Daniel Ortega, definitivamente no la persona más admirada entre los costarricenses. ¿Cómo verá la historia a Ortega si realmente se construye el Canal y se transforma al país? ¿Brillante? ¿Visionario?
Es probable que la izquierda en la América Latina lo ataque por la Zona del Canal, igual que lo hicieron por el territorio panameño que dominaron los estadounidenses durante 85 años.
Los ecólogos montarán campañas publicitarias de toda índole, pero en contraste a Costa Rica, es dudoso que estos puedan detener este proyecto o cualquier otro que quisiera hacer el gobierno de Ortega.
Los ticos podrán estar contentos de que no se hará este proyecto por el río San Juan. No estarán tan contentos si su país sigue rezagado como ahora, incapaz de construir carreteras y puertos, puentes y hospitales.
A los que dicen que es imposible lo que proponen Ortega y Jing, les respondo ¡Cuidado! ¡Les viene una sorpresa!

Carlos Denton
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