Vicepresidente corporativo de Cargill: “Costa Rica se está volviendo un país caro para invertir”
Esteban Monge/La República
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Atraer nuevas empresas al país ha sido uno de los retos principales de varias administraciones para dinamizar la economía nacional, no solo por el aporte económico sino también por los encadenamientos productivos que genera.

Si bien los resultados son buenos —más de $12 mil millones de capital extranjero en los últimos tres años—, cada vez el panorama se complica para que más empresas lleguen, debido a factores como altos costos de producción y exceso de trámites.

LA REPÚBLICA conversó con Jorge Calderón, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Cargill, para ampliar sobre el modelo de negocios de la compañía y el panorama de las multinacionales que operan aquí.

¿Cuál es modelo de negocios de Cargill?

Somos una compañía que suple productos de primera necesidad a otros negocios, especialmente en la industria de alimentos, hemos ido comprando marcas que la gente conoce pero no identifica que estamos tras ellas; nuestro fuerte es el modelo Business to Business, nuestra estructura operativa no es convencional.

¿Qué representa Costa Rica para ustedes?

Es un país especial, a pesar de que en términos de mercado no es tan representativo pero el nivel de educación nos ha permitido ampliar nuestra oferta de servicios a otros países, hemos encontrado apoyo para nuevas inversiones y buena voluntad de parte del Gobierno, queremos operar bajo los parámetros de ley y hacer el bien en todos los países donde operamos.

¿Qué es clave para seducir a una multinacional?

Sin duda el apoyo es vital, porque Costa Rica se está volviendo un país complicado en aspectos de competitividad, burocracia y tramitomanía, si el Gobierno no se arrolla las mangas y trabaja al lado del empresario difícilmente se pueda captar más inversión. El país no puede echarse a dormir y vivir de la fama, hay países vecinos que se están moviendo muy rápido y puede ser peligroso.

¿Qué le ha pasado a Costa Rica para que hoy tenga este panorama?

Podría estar descuidando  la gallina de los huevos de oro, que en este caso está representada en la inversión extranjera sobre todo en zonas francas; desde mi perspectiva, la atracción de empresas, el turismo y cualquier polo de desarrollo económico debe estar fuera de los vaivenes políticos. Quizás los que están involucrados anteponen muchas veces intereses personales antes que el bien del país.

¿Qué retos se vislumbran para el país?

Atraer más empresas y hacer que las ya están inviertan más; lo segundo no está tan claro por el panorama de los incentivos y otros factores económicos, pero es prioritario.

El próximo año hay cambio de Gobierno, ¿qué pediría al nuevo mandatario para estimular la llegada de empresas y crecimiento económico en el país?

No me preocupan las propuestas porque en campaña todos son optimistas, creo más en las acciones; sin duda que la clave será generar empleo y mejorar el ambiente de negocios, porque así hay más contribuciones tributarias y se dinamizará la economía sin afectar a los consumidores


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