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Viajes supersónicos preparan su retorno

Bloomberg | Lunes 16 junio, 2014

Hoy un A380 de Airbus puede recibir a 525 personas, las aerolíneas piensan más en los costos de operación que en la velocidad, algo que puede cambiar. Bloomberg/ La República


Viajes supersónicos preparan su retorno

Desde el último vuelo supersónico comercial hace once años, el mundo se ha acelerado en todos los aspectos menos uno: en lugar de aumentar la velocidad, las líneas aéreas se han centrado en bajar los costos comprando aviones cada vez más grandes con capacidad para un número cada vez mayor de pasajeros.
En 2003, por ejemplo, un Boeing 747-400 configurado para tres clases podía transportar 416 pasajeros; hoy el A380 de Airbus puede recibir a 525.
Sin embargo, el sueño de volar más rápido que la velocidad del sonido nunca murió, informará Bloomberg Pursuits en su número de Verano 2014.
En particular, un puñado de compañías se ha empeñado en crear un jet supersónico para empresas.
Al frente del pelotón está el multimillonario texano Robert Bass, que durante la última década invirtió más de $100 millones en su empresa de Reno, Nevada, Aerion Corp. Bass, de 66 años, que fundó la firma de inversión Oak Hill Capital Partners LP, apuesta a que los multimillonarios estarán dispuestos a desembolsar más de $100 millones por un avión que pueda llevarlos de Londres a Nueva York en menos de cuatro horas.
“Hay una gran demanda de un avión muy veloz”, dice Doug Nichols, máximo responsable ejecutivo de Aerion y ex alto ejecutivo de Boeing Co. “Algo que reduzca el tiempo va a tener una recepción tremenda”.
Hay un mercado potencial de más de 600 aviones supersónicos para empresas en los próximos veinte años, de acuerdo con un estudio que realizó en febrero la firma de investigación de Plano, Texas, Rolland Vincent Associates. Aerion ya tiene cincuentas cartas de intención de compra, respaldadas por depósitos de $250 mil, asegura Nichols.
“Nuestra meta final es un avión que tenga autonomía transpacífica”, agrega. “Hay un mercado particularmente grande para este tipo de avión en Asia”.
Un jet supersónico no sólo tendrá un precio más alto ($100 millones o más, frente a $60 millones por el mejor modelo de la gama, el Bombardier Global 6000) sino también mayores costos operativos porque sus motores consumen más combustible que los de los aviones comunes.
Eso suscita dudas en los entendidos de la industria respecto a que incluso los multimillonarios quieran correr a comprarlo.
“El propósito de un avión de empresa es la privacidad y, sí, ahorrar tiempo, pero eso se compara con los costos”, sostiene Patrick Margetson-Rushmore, máximo responsable ejecutivo de la empresa de alquiler de aviones London Executive Aviation Ltd. “Es falso que el dinero no se tenga en cuenta”.
El costo del Gulfstream de General Dynamic Corp., por lo pronto, no ha sido un factor de disuasión. El año pasado, la compañía lanzó el jet privado más veloz del mercado -el G650 de $65 millones, que puede alcanzar una velocidad casi supersónica de Mach 0,925- y los compradores hicieron fila. Si uno encargara el costoso avión hoy, tendría que esperar hasta 2017 para la entrega.

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