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Miércoles 21 Mayo, 2014

El conflicto salarial que sufren los profesores tiene tintes de irresponsabilidad cuando algo no fue solucionado a tiempo en el Gobierno anterior


Una huelga peligrosa


Para los niños de Costa Rica se cerraron las escuelas y los comedores escolares, porque los maestros están en las calles reclamando el pago de su salario y niños en sus casas sin alimentos ni educación.
Los padres se encontraron de un momento a otro con la terrible sorpresa de que las puertas de las escuelas estaban cerradas.
El conflicto salarial que sufren los profesores tiene tintes de irresponsabilidad cuando algo no fue solucionado a tiempo en el Gobierno anterior.
¿Quiénes son los culpables?, y si existen, que sean sancionados. Pero el asunto puede ser muy serio de no tener una pronta solución al problema cuando, otros sindicatos, que nada tienen que ver con la educación, anuncian tomar medidas de protesta en apoyo al gremio magisterial.
El Gobierno de don Luis Guillermo Solís también ha sido sorprendido cuando ni siquiera imaginó la clase de “torta” que le heredaban y ahora, con desesperación, tratando de salir adelante en el conflicto, ofrece pagar en “tractos” a los educadores a quienes a su vez, nadie les perdona que no paguen los servicios públicos de agua, luz pero sobre todo, la alimentación y el alquiler de sus viviendas. También, ellos tienen hijos y estos niños necesitan vestirse y comer. El conflicto se ha radicalizado en estos días ante el rechazo de los educadores de seguir trabajando sin salario y en estas condiciones, el señor Presidente de la República da un ultimátum: “La paciencia tiene límites”. Lo cierto del caso es que los profesores en nuestro país son un gremio profesional no muy bien pagado, tal vez porque en este país no se calcula la inflación como tendría que ser calculada y mucho, se esconde, siendo el motivo por el cual la mayoría de los maestros nacionales buscan otros trabajos, en sus tiempos libres, en otros centros educativos o impartiendo clases particulares.
El grave problema con todo esto que sucede es que otros sindicatos quieren, so pretexto de apoyo, ir también a “calentar las calles”, dejando tirados sus trabajos y con ello, tratando de paralizar al país con un paro nacional. Los efectos del paro de los maestros ya se siente y los niños sufren al no tener garantías para su educación y seguridad alimentaria.
Es cierto que en tiempo de vacaciones los comedores escolares no funcionan pero, es también cierto que mucho niño en esa época se desnutre. Los niños pobres desayunan y algunos almuerzan en la escuela, les enseñan a comer pero fundamentalmente les muestran dietas saludables indispensables para su salud.
Un niño sin desayuno, tiene hambre a la mitad de la mañana y como es lógico suponer, afecta su concentración, incluso, se puede deteriorar la función de su cerebro.
Los casos de conflictos difíciles se encuentran en un país siempre pero, hay que solucionarlos sin esperar a que oportunistas se aprovechen del conflicto. En este caso, a los maestros hay que pagarles y a los niños hay que darles educación y buena alimentación.

Eliseo Valverde Monge

Médico