Macarena Barahona

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Sábado 23 Agosto, 2008

Cantera
Una madre en la selva

Macarena Barahona

Hace unos días, en el periódico ABC se publicó por parte de la periodista Alejandra de Bengoechea, desde Bogotá, un artículo que lleva por nombre “Decálogo para sobrevivir a un secuestro”, de la abogada Clara Rojas, liberada antes que Ingrid Betancourt por las FARC. Y antigua compañera de fórmula presidencial.
Tal vez no tan famosa como la francesa colombiana, pero madre en cautiverio, y recién reencontrada con su pequeño hijo y con un deseo de vida tan intenso, que aún, sombra de la Betancourt, su experiencia de mujer secuestrada y de ahora madre soltera, nos la plasma en diez puntos que compartió en una reunión de una Fundación de Mujeres por Colombia, donde expuso más que su experiencia, consejos sobre, en realidad, la vida.
Y los quiero compartir de una manera resumida:
1. Soportar la tristeza. ”Pude controlarla cuando cerraba los ojos y sentía las cosquillas de los rayos de sol. Oía, olía, en las noches miraba las estrellas. Siempre miraba hacia delante. No hacia atrás. La tristeza es parte de nosotros. No un todo.
2. La mejor de todas las herramientas es la fe. Dios existe. Lo sentí estando cerca de la naturaleza. Mientras quede un resto de vida, vívela, mi hijo me devolvió mejor mujer de la selva.
3. Trazarse pequeñas metas. Y las cumplía. Por ejemplo, me puse la meta de tejerle un cinturón a mi madre. Y lo cumplía. Un mantel en el que demoré tres meses, que lo entregué como prueba de supervivencia.
4. Afrontar momentos duros es una manera de conocerse a uno mismo, de verse como un ser en crecimiento.
5. Decidí tener a mi hijo en un momento de crisis y me vi como un ser creciendo.
6. En la selva me visualicé con mi hijo, libre, llevándolo al colegio, tal como estoy ahora. Y lo logré. Ahora me estoy visualizando dentro de 20 años para construirme mi camino.
7. En momentos de profunda depresión, cuidarse a uno mismo. Andar aseado, no dejarse caer en una cama. Levantarse, hacer deporte, existir.
8. La comunicación con mis compañeros me permitió estar lúcida.
9. Les cantaba a los guerrilleros canciones de paz y de Dios. Me comuniqué con ellos de diferentes formas y a través de esos mensajes construí el camino hacia el perdón. Los perdoné. Eso me dio paz.
10. La creatividad es la habilidad para generar soluciones a las cosas simples. Aprendimos a disfrutar, a mejorar el espacio y el ambiente”.

Clara Rojas dice sentirse feliz como ama de casa, con sus presiones y angustias de buscar trabajo y manutención para su hijo. “Me fui a la luna y volví a la tierra”.
Siempre aprendemos de los seres superiores que han dejado atrás la intolerancia y la soberbia. La humildad y la tolerancia, cualidades que para Clara Rojas son su ganancia en sus seis años de secuestro.