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Domingo, 9 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Un minuto 16 segundos… los titulares son la noticia

Iris Zamora | Lunes 03 octubre, 2016


A pesar de los gobernantes de Nicaragua y sus reiteradas agresiones; Costa Rica practica otras formas de convivencia

Un minuto 16 segundos… los titulares son la noticia

Como un huracán grado siete, desplazándose, con vientos huracanados de 250 kilómetros por hora… la trayectoria era evidente: arrasar con la Ministra del MEP. Alguien debía pagar. Horas antes no habían podido con el Canciller y el Presidente en el “affaire” Temer. Con furia desbordada arremetió la “opinión pública, esta vez carboneada por alguna prensa atolondrada, sorda y escasa de oficio.

Confieso que siempre me pareció una exageración igualar el ejercicio del periodismo al de la medicina, cuando se habla de mala praxis… ¡Convencida!, un micrófono en manos de un irresponsable, vagabundo, insensato y torpe puede provocar un daño irreparable en toda la sociedad.

¿Quién diablos está formando periodistas?... ¿Ya no existen los jefes de información?… ¿Qué hacen los coordinadores de edición?...

Si justifican que la hora del cierre es brutal, que no hay tiempo para revisar notas y menos titulares, no podría creerles...

Un 33% de los noticiarios son “notas rojas” y en vivo: violaciones, accidentes, drogas, ajusticiamientos, bandas, robos, hurtos, asaltos, y hasta entierros. Otro 33% son deportes, perdón fútbol. El restante 33%, son declaraciones de los mismos cansinos diputados, consultados para cuanta cosa se les ocurra, alguna nota internacional light, el divorcio de Brad Pitt, los problemas de Justin Bieber, las pasarelas de moda en Londres, o el último teléfono móvil, de la marca X (infocomercial disimulado) o la exposición de carros Y (otro infocomercial disimulado), además videos de You Tube, textos de redes sociales para rellenar, en fin, la presión no parece ser mucha.

¿Cuál es la diferencia entre periodismo y redes sociales?... ¿Informar no es acaso, examinar la veracidad de los hechos, o el balance, verificar fuentes y contextualizar lo que publican, más aun sabiendo que provocaran reacciones?… claro, a menos que…

La ministra Sonia Martha Mora explicó la situación con absoluta claridad. Vi la conferencia de prensa, sin editar; no podía salir del asombro; le preguntaron lo mismo, una, y otra, y otra vez… los periodistas no escucharon… continuaron irresponsablemente exacerbando los ánimos ya de por sí crispados de una población que parece estar buscando cualquier motivo para insultar, degradar, ultrajar, denigrar, mancillar… excluir, odiar al otro, sin sonrojarse…

El periodista español Juan Cruz, en el diario El País escribió: “El periodismo está siendo contaminado por la opinión y, en gran medida, por el insulto disfrazado de opinión. Hechos irrelevantes no confirmados, por irrelevantes adquieren forma de grandes escándalos en medios que no tienen el pudor de poner sus propios datos en el espejo del interés público. Herir por herir, porque al enemigo hay que ahogarlo en agua sucia”… escribe además, “The New York Times ha tenido que advertir a sus periodistas que la opinión (la Opinión) tiene su sitio en el periódico, no en la información…”.

En Costa Rica, una autorización inclusiva, de un director regional del MEP, que pudo ser reproducida para dar una lección al Mundo, de cómo y a pesar de los gobernantes de Nicaragua y sus reiteradas agresiones; Costa Rica practica otras formas de convivencia; se convirtió en una lluvia de recursos de inconstitucionalidad, de amparos, de maldiciones, de desgalillados e iracundos ciudadanos, de irresponsables padres de familia, que “amenazaron” con no enviar sus hijos e hijas a clases si tenían que cantar el Himno de Nicaragua, que tarda solo, un minuto 16 segundos…

Con asombro observa una lo que ocurre en los Estados Unidos de Trump, la Francia de Le Pen, la Austria de Hofer…, nosotros no estamos lejos, no muy lejos, de este paradigma xenofóbico, patriotero y lleno de odio contra los extranjeros de piel cobriza…

Aprendí, hace algunos años que la palabra “extranjero” no existe en el mandarín tradicional que hablan en Taiwán. Se escribe con dos caracteres muy similares, y significa “amigos que vienen de lejos”… ¡Qué distantes estuvimos la semana pasada, de esa hermosa filosofía de respeto, afecto y belleza interior!