Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 24 Marzo, 2014

Me gusta más la realidad que la adivinación, pero lo cierto es que para don Luis Guillermo tal parece que las estrellas se alinearon en su favor


¿Un millón de votos?

Recibir un millón de votos en una segunda ronda electoral, es extraordinario aun cuando en la primera apenas se superó la mitad de esa meta. El esfuerzo por obtener ese millón de votos es válido.
No me atrevo a decir que imposible, porque esta campaña está desbordada de “imposibles”. Eso de ser pitonisa para luego pavonearme de que “acerté” no me va, no por humildad, sino por temor a hacer el ridículo como adivina.
Lo que sí me parece un error de estrategia es sugerir que de no alcanzar el millón de votos deslegitima un mandato. En la primera ronda ciertamente aunque a ambos finalistas les faltó un 10% para declararse cada uno ganador, en ese momento hubo una voluntad expresa de las y los electores. Manifiesto deseo de cambio. Don Luis Guillermo Solís resultó ganador. El retiro de don Johnny Araya le ha dejado despejada la pista, para iniciar ese vuelo de cuatro años, en el que los costarricenses esperan de él un piloto nuevo, innovador, valiente, que se atreva a hacer los cambios que le urgen al país.
Aun cuando pienso que le ha faltado magnanimidad, virtud de los ganadores, el candidato Solís comprende que aún no ha terminado la elección. Por ello continúa pidiendo votos, provocando que el fantasma del abstencionismo no marque esta elección, ni su gestión.
También es cierto que los continuos llamados de dirigentes, diputados electos, o actuales y autoridades del Balcón Verde a los liberacionistas para que salgan a votar el domingo 6 de abril, son todavía un escollo.
Algunos insisten en que el PLN es una amenaza real para el PAC. ¿Saldrán masivamente los liberacionistas a votar?
La prensa continúa entrevistando a la dirigencia liberacionista, y al candidato que renunció a hacer campaña, quizá para promover el “conflicto” como estrategia para mantener incertidumbre en el resultado electoral.
Sin embargo, aun cuando todo puede ocurrir, esta campaña ha sido testigo de ello, también es poco probable, que el PAC pierda. Aseguran los que saben, que la suerte está echada.
Me gusta más la realidad que la adivinación, pero lo cierto es que para don Luis Guillermo tal parece que las estrellas se alinearon en su favor.
¿Debe Solís recorrer el país, pidiendo el voto? ¿Debe dedicar tiempo a la elaboración de respuesta a los temas que parecen inquietar a algunos sectores?
Hasta ahora Solís no se ha equivocado en la estrategia, le ha dado resultado. Sin embargo, ¿debería dosificar sus caravanas de la alegría? ¿Ese agotamiento físico, emocional puede inducirlo a error en algunas declaraciones, que terminen presionando el resultado final?
El candidato Araya ha lanzado ofertas de colaboración, que podrían contribuir a la gobernabilidad. ¿Es el momento para aceptar? Lo cierto es que aun cuando su objetivo de obtener un millón de votos es una buena intención (¡claro que podría ocurrir!), insisto en señalar, que sin ese millón, si Solís gana la votación con un voto, o 300 mil, está legitimado para gobernarnos. Nuestro sistema político, los votos en las urnas lo habrán legitimado. Decir lo contrario es deslegitimarse.

Iris Zamora