María Luisa Avila

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Jueves 30 Mayo, 2013

Como peatones y como conductores reduzcamos el riesgo de morir en carreteras, es algo que podemos prevenir en lugar de lamentar


Tricotomía


Del 6 al 12 de mayo pasados, se celebró la II Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad. El tema es transcendente si sabemos que en la Región de las Américas, los traumatismos causados por el tránsito son la principal causa de muerte en los niños de cinco a 14 años de edad y la segunda causa principal en el grupo entre los 15 y los 44 años. Lo que representó para 2007, más de 142 mil muertes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su más reciente informe, refiere que en nuestra región los peatones, los motociclistas y los ciclistas representan 23%, 15% y 3% de las muertes a causa del tránsito, respectivamente.


En los países en desarrollo, los niños en edad escolar y los adultos jóvenes representan una elevada proporción de las muertes de peatones. A nivel mundial, los hombres —niños y adultos— tienen la tasa más alta de muertes por esta causa.
Una publicación reciente La seguridad de los peatones: manual para los encargados de adoptar las decisiones y los profesionales de la OMS, menciona como medidas urgentes para frenar las muertes en peatones: Reducción significativa en la velocidad de conducción y poner un freno a la conducción en estado de ebriedad. Mejorar infraestructura, incluidas aceras, cruces peatonales elevados, y el alumbrado de la vía pública. Ambas muy necesarias en nuestro país.
Es imprescindible mejorar y fortalecer la cultura vial tanto en peatones, como en conductores. No hay “accidentes” de tránsito, un accidente es “algo que sucede o surge de manera inesperada”, los eventos de tránsito se pueden evitar. Si un peatón en lugar de usar el puente peatonal elevado cruza por debajo del mismo y un auto lo atropella, eso no es un accidente, es una imprudencia. Si un conductor a 120 km por hora impacta contra un poste, eso no es un accidente, es conducción temeraria y por ende irresponsable.
Meditemos un poco más, sobre nuestra responsabilidad como peatones y como conductores y reduzcamos el riesgo de morir en carreteras, es algo que podemos prevenir en lugar de lamentar.

María Luisa Ávila