María Luisa Avila

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Jueves 7 Febrero, 2013

...Achacar al salario médico la crisis de la CCSS, es desviar la atención de las verdaderas causas. Mentir sobre esos salarios es muy peligroso


Tricotomía

En un medio de comunicación circuló “la noticia” que el salario promedio de un médico de la CCSS era de ¢7,5 millones. Muy lejano a la verdad. De 5.768 médicos que laboramos para la institución, el 70% no gana ni cerca de la mitad de esa cifra, a la cual se le restan el 20% del impuesto al salario, el Banco Popular, las cuotas de invalidez vejez, muerte, enfermedad y maternidad.
Achacar al salario médico la crisis de la CCSS, es desviar la atención de las verdaderas causas: la pésima gestión administrativa, la cada vez más compleja burocracia institucional, los patrones morosos, los evasores, el Estado que históricamente no ha pagado lo que corresponde, el abuso por parte de los usuarios, el no haber sido capaces de readecuar el modelo de atención de la enfermedad, la mala planificación de recursos humanos, la responsabilidad de los sindicatos y la ausencia de una política de Estado sobre la CCSS conducida por el Ministerio de Salud.
Política para la cual no tuve apoyo, escudándose en la mal entendida autonomía.
Mentir sobre salarios de los médicos es muy peligroso, esa desinformación conduce a resentimiento, con justa razón al creerse que estamos “saqueando” a la seguridad social.
La mayoría de médicos trabajamos con mística, dedicación y responsabilidad. Los que laboran horas extras lo hacen por necesidad institucional, no solo personal.
Es reprochable el silencio de la CCSS, su falta de solidaridad con el 10% de sus empleados al no emitir un comunicado diciendo la verdad.
¿Cuál es la explicación para esta campaña de desprestigio, con la activa participación de un grupo sindical? ¿Será generar caos social fomentando huelgas, paros y bloqueos que perjudican al ciudadano? ¿Será ocasionar la masiva renuncia de médicos y debilitar aún más a la CCSS? ¿Será convertir al gremio médico en chivo expiatorio? Vale la pena analizarlo.
Mi responsabilidad social hace que levante mi voz para dar a conocer la realidad de estos hechos, es mi deber y mi obligación

María Luisa Ávila.