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Lunes, 12 de noviembre de 2018



NACIONALES


Tren urbano del Gobierno genera optimismo y dudas

Redacción La República [email protected] | Miércoles 18 octubre, 2017



RESUMEN EJECUTIVO


Un propuesto tren elevado urbano está atrayendo a varias empresas, que estarían interesadas en desarrollar y operarlo bajo la figura de una concesión, según el Estado. Se trata de un proyecto que incrementaría la productividad de San José, a la vez que mejoraría la calidad de la vida. La propuesta cuenta con varios beneficios, incluido el hecho de que se minimicen los choques, por tratarse de una vía elevada en buena parte de su recorrido. Sin embargo, el proyecto requeriría un alto grado de creatividad financiera para realizarse, ya que de lo contrario generaría un déficit anual de hasta unos $130 millones, además hay varios aspectos todavía no explicados.

 

La propuesta de un tren elevado urbano está atrayendo a varias empresas, que estarían interesadas en desarrollar y operarlo bajo la figura de una concesión, de acuerdo con el Instituto Costarricense de Ferrocarriles, que pretende definir el proyecto antes del fin de esta administración.

Un tren urbano ligero de dos sentidos incrementaría la productividad laboral y mejoraría la calidad de la vida, al reducir el tiempo de los recorridos entre Paraíso por un lado, y por otro Belén y el Coyol.

Habría un impacto positivo ambiental, al contar con el impulso eléctrico, además de ocasionar pocos choques con los vehículos, ya que la mayor parte de la vía sería elevada.

El sistema de transporte rápido de pasajeros facilitará la calidad de vida de los usuarios, mediante un sistema de transporte rápido y de alta frecuencia, en un recorrido amplio, dijo el presidente Solís el 1° de octubre, cuando presentó el plan.

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En cuanto a la productividad y calidad de vida, un tren urbano eficiente ahorraría unas 12 millones de horas al año para las personas, que actualmente utilizan las opciones de transporte poco eficientes, de acuerdo con un análisis de LA REPÚBLICA.

El tren, que utilizaría la vía férrea actual, pasaría por unas 50 instituciones tanto privadas como públicas, incluidas universidades, hospitales, malls, oficentros y grandes empresas, que estarían ubicadas cerca de la vía.

Por otro lado, se trata de una propuesta que requeriría una creatividad financiera para evitar un incremento significativo en el déficit de un gobierno ya altamente endeudado.

Podría tratarse de la venta de algunos bienes estatales, así como la destreza en obtener un préstamo blando, que reduciría la factura del financiamiento, el costo más alto del tren elevado, valorado en unos $1,6 mil millones.

El ingreso generado por los usuarios del tren cubriría los costos operativos, como salarios, mantenimiento y electricidad, e incluso la depreciación del equipo y la infraestructura.

Sin embargo, el Gobierno todavía no ha indicado cómo lidiaría con la construcción del proyecto, cuyo costo financiero anual podría ascender a unos $160 millones, al suponer una tasa del 8% en un plazo de 20 años.

Además, faltan datos acerca de varios aspectos importantes, incluidas las cifras creíbles sobre la cantidad de pasajeros, las tarifas que se pretenden cobrar, y la ubicación y operación de las estaciones.

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Por ahora el único dato que se conoce sobre una posible tarifa es de unos ¢1.100 por viaje al tipo de cambio de hoy e independientemente de la distancia recorrida.

El proyecto requeriría un alto grado de creatividad financiera para realizarse, ya que de lo contrario generaría un déficit anual de hasta unos $130 millones.

El ingreso anual bruto por tarifas sería de $42 millones en el año 2020, lo que alcanzaría para cubrir los $12 millones anuales de operación y de mantenimiento según se desprende de documentos de Incofer, sin embargo sería poco para solventar los $160 millones que requiere cada año el financiamiento de la obra.

 


El proyecto


El tren urbano presentado la semana antepasada por el presidente Luis Guillermo Solís tendría las siguientes características.

Forma: Tren eléctrico elevado

Recorrido: Entre Paraíso en el este, y Belén y el Coyol en el oeste

Distancia: 80 kilómetros

Estaciones: 42

Costo: $1,6 mil millones


Arriesgado


La propuesta del Gobierno para un tren urbano cuenta con varios aspectos positivos, incluido el hecho de que se minimicen los choques, por tratarse de una vía elevada en buena parte de su recorrido. Sin embargo, el plan tiene varios defectos, incluidos los siguientes:

• Financiamiento
No se sabe cuál tasa sea pagadera en el préstamo que financiaría el proyecto

• Tarifa
No se sabe si habrá tarifa única, o variada según la distancia recorrida, tampoco los montos que se pretendería cobrar

• Estaciones
Faltan detalles tanto sobre la ubicación, como del funcionamiento

• Seguridad
No hay información acerca de la seguridad de viajeros en un tren elevado, ni tampoco en los terrenos por debajo de la vía


Creatividad financiera


El éxito del tren elevado dependerá del financiamiento, que aun en las mejores circunstancias representaría el principal costo del proyecto, valorado en unos $1,6 mil millones, ya que los ingresos cubrirían solamente los gastos operativos. Las soluciones podrían incluir la venta de algunos bienes estatales. Además, sería cuestión de obtener un préstamo blando. De lo contrario, el costo del proyecto sería prohibitivo, tal como se ilustra abajo (las tasas en porcentajes se refieren a las que tienden a estar disponibles a un plazo de 20 años para un préstamo blando y uno convencional, respectivamente, los montos están expresados en millones de dólares).

Tasa 4 8
Monto 116 160