Terremoto en Chile pone a prueba a Bachelet
Pese a la disminución del riesgo, en todas las localidades costeras de Chile se suspendieron las clases este miércoles. AFP/La República
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Terremoto en Chile pone a prueba a Bachelet

Chile, el país más sísmico del mundo, sufrió una nueva embestida de la naturaleza con un terremoto de magnitud 8,2 que azotó el norte del país, provocó seis muertos y puso a prueba las medidas gubernamentales de resguardo de la población, que esta vez sí fueron efectivas.
"Todas las estructuras funcionaron como corresponde. Hubo información inmediata y oportuna para poder tomar las decisiones que correspondían", declaró la presidenta Michelle Bachelet en la ciudad de Iquique, a 1.857 kilómetros al norte de la capital, hacia donde se trasladó a primera hora de este miércoles.
"Se ha respondido como corresponde, adecuadamente", agregó tras reunirse con autoridades regionales para conocer los daños causados por el sismo, que fue seguido por un tsunami que no tuvo consecuencias catastróficas.
Las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá, en el extremo norte del país, fueron las más afectadas por el terremoto, que también abarcó la región de Antofagasta.
Las autoridades han informado hasta ahora de la muerte de seis personas por aplastamiento, caídas o infartos y de daños en unas 2.500 viviendas en la localidad de Alto Hospicio, cercana a la ciudad de Iquique.
"Los organismos institucionales, tanto de la intendencia como del Ejército, han operado con mucha solidez y rapidez en esta emergencia", informó el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, tras arribar horas antes que Bachelet a Iquique la zona afectada.
Algo muy distinto a lo acontecido en el terremoto de febrero de 2010 de una magnitud de 8,8 y que golpeó al centro sur de Chile, cuando Bachelet concluía su primer mandato.
En esa ocasión se criticó duramente a la mandataria porque no se alertó oportunamente a la población sobre el tsunami que sucedió al sismo, lo que costo la vida a 156 personas -20 de ellas desaparecidas- de un total de 526 víctimas mortales que dejó el cataclismo.
Esta vez se decretó casi inmediatamente después del terremoto una alerta de tsunami en toda la costa chilena, de unos 5.300 kilómetros de extensión.
Debido a ello, casi un millón de habitantes pasaron la noche acampando o en refugios en la zona alta de las ciudades, para mantenerse alejados de la costa una vez que se dio la alerta de maremoto, que sólo fue levantada durante la madrugada.
Pese a la disminución del riesgo, en todas las localidades costeras de Chile se suspendieron las clases este miércoles.
Bachelet destacó el comportamiento de la población, que calificó de "ejemplar", al realizar la evacuación de las zonas costeras con bastante calma, aunque muchas personas no siguieron la instrucción de dirigirse a las zonas altas caminando y no en automóviles, lo que causó atascos.
"Chile es un país sísmico, siempre tenemos que estar preparados para reaccionar ante este tipo de emergencias naturales", declaró hoy a Efe el ministro secretario general de Gobierno, Álvaro Elizalde.
El ministro subrayó que "la ciudadanía respondió de muy buena forma" ante la alarma de tsunami que emitió la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).


Santiago de Chile, Iquique/EFE

 

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