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Viernes, 4 de diciembre de 2020



NACIONALES


También apoya investigación que tiene eco internacional

TEC da ejemplo de capacidad de respuesta ante la pandemia

Sus acciones van desde elaboración de caretas y respiradores, verifi cación de alcohol en gel y hasta el apoyo a agricultores

Karla Barquero [email protected] | Jueves 19 noviembre, 2020

El respirador del TEC
Cortesía/La República


Si se habla de ejemplo de capacidad de respuesta ante la llegada del Covid-19, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) sería una de las instituciones que más sobresale.

No solo se abocó en la creación de dispositivos de protección personal o de respiradores, sino que su aporte incluye la verificación del alcohol en gel que usted utiliza, investigaciones que tendrán eco internacional y el apoyo a los agricultores afectados por la pandemia.

En el caso de los dispositivos de protección personal, el TEC puso a disposición el plano de la careta protectora para que empresas nacionales e internacionales, y personas interesadas, la puedan fabricar.

El diseño, aprobado por la Caja Costarricense de Seguro Social, fue realizado por un equipo de profesionales del TEC de diferentes áreas, apoyado por el Laboratorio de Ergonomía Aplicada (ergoTEC), de la Escuela de Ingeniería en Diseño Industrial y de Ingeniería en Producción Industrial.

“Desde nuestros conocimientos y experiencia en ergonomía, quisimos contribuir con el desempeño de los profesionales de la salud; que la careta fuera sumamente liviana y de mínimo contacto, porque estamos viendo problemas de lesiones en el rostro por el uso prolongado del equipo de seguridad; también nos enfocamos en que fuera de bajo costo y fácil de producir”, aseguró Olga Sánchez coordinadora de ergoTEC.

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Otra de las acciones buscaba resolver uno de los principales problemas que han enfrentado muchos países en la lucha contra el Covid-19: la falta de respiradores.

De esta manera nacieron los respiradores asistidos para personas positivas por Covid-19, un proto- tipo de respirador económico y de rápida fabricación, diseñado por investigadores de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de los Materiales, así como de la Maestría en Dispositivos Médicos.

El respirador pasó las pruebas clínicas en el Centro de Simulación de la Universidad de Ciencias Médicas (Ucimed), verificación con la que se corroboró su uso en cualquier situación, incluso en caso de emergencia. Desde el pasado 11 de setiembre el Ministerio de Salud autorizó su uso.

Por otra parte, el TEC también está presente cada vez que usted usa alcohol en gel comercial, ya que personal de la Escuela de Química, a través del Centro de Investigación y de Servicios Químicos y Microbiológicos (Ceqiatec), miden la concentración de etanol, en apoyo a una solicitud del Ministerio de Economía Industria y Comercio (Meic).

De esta manera verifican que el alcohol en gel en las muestras que toma el Meic en distintas partes del país sea efectivo al tener una concentración de etanol de un 70% a un 90%.

El personal de la Escuela de Química realiza el estudio de las diferentes muestras, trabajando siempre bajo el sistema de calidad de la Norma ISO-INTE/IEC 17025, en la que se están acreditados desde hace 20 años.

“Durante el proceso se separa el etanol de las demás sustancias del alcohol en gel y posteriormente se determina su concentración. Una vez que tenemos los resultados, le damos el informe al Meic, para que tome las acciones requeridas”, detalló Noemy Quirós, coordinadora del Ceqiatec.

Pero no solo apoyan al Meic, sino que también lo hacen a distintas empresas que consultan cómo limpiar y desinfectar las superficies y cuáles productos puede utilizar la población.

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En el tema de investigaciones, destaca la que lidera Saúl Calderón, docente e investigador del TEC, sobre si las radiografías de pecho podrían determinar si alguien tiene o no Covid-19.

Calderón realiza estudios de doctorado en el Instituto de Inteligencia Artificial, de De Montfort University, en Leicester, Inglaterra, y trabaja en esta tesis junto a un grupo de investigadores de universidades del Reino Unido y España.

“El tema de interés es desarrollar un modelo de inteligencia artificial para estimar, a partir de imágenes de rayos X de pechos, daños por Covid-19. Sería utilizar esto como una herramienta de asistencia para el diagnóstico de la enfermedad. Nuestro objetivo es desarrollar un sistema de inteligencia artificial que mejore la sensibilidad de diagnóstico respecto a un radiólogo y que entonces se pueda usar como un sistema de tamizaje, para detectar pacientes que tienen daños por Covid-19, en forma más rápida”, comentó Calderón.

Este método de diagnóstico podría ser de gran ayuda en centros médicos en comunidades alejadas, donde es limitado el acceso a pruebas de la Covid-19, ya que es más fácil el acceso a equipo de rayos X que un laboratorio para análisis de ADN.

Además, gracias a que estos sistemas de inteligencia artificial se pueden acceder de forma remota, un técnico o médico podría enviar la imagen de la radiografía con su teléfono celular y recibir en breve una respuesta.

Otra de las acciones que ha empleado el TEC durante esta pandemia es la que realiza un grupo de 11 investigadores del Centro de Investigación en Biotecnología (CIB) para apoyar a la reactivación económica de productores de papa, en comunidades del cantón de Oreamuno.

“Desde el inicio de las medidas sanitarias con motivo de la pandemia por Covid-19, los investigado- res del CIB se apresuraron a evaluar las áreas económicas y de salud en las cuales podrían aportar con conocimientos, experiencia y soluciones alternativas. Los investigadores de las áreas de Biotecnología Ambiental y Biotecnología Vegetal se unieron y rápidamente diseñaron un paquete tecnológico y un esquema de trabajo voluntario, todo con fondos propios, para ofrecer ayuda a este sector económico para reactivar su producción en el corto plazo”, explicó Laura Calvo, coordinadora del CIB.

Los investigadores entregaron 10 mil plantas de papa desarrolladas en laboratorio. En la primera etapa se beneficiarán 10 agricultores, cada uno con con un paquete tecnológico que incluye: mil vitroplantas, tres kilogramos de abono orgánico, compuesto a base de biocontroladores y capacitación y acompañamiento.

Cada productor se compromete a hacer la fase intermedia de aclimatación de las plantas del laboratorio al campo; para esto se trabaja en grupos para construir invernaderos adaptados.

Los involucradas en este proyecto lo han hecho de manera voluntaria, donando su tiempo, sin dejar de lado sus labores diarias como docentes e investigadores. También, asumiendo tareas que típicamente son realizadas por asistentes o técnicos, puesto que el acceso a las instalaciones del TEC es limitado por la pandemia.


Las acciones


Desde que inició la pandemia el TEC ha destacado por realizar acciones de respuesta. En síntesis se trata de:

  • Planos para reproducción de careta protectora
  • Respirador para pacientes con Covid-19
  • Garantizar la concentración de etanol en alcohol en gel de origen comercial
  • Investigación: Inteligencia artificial podría facilitar el uso de radiografías de pecho para diagnosticar Covid-19
  • Apoyo para impulsar a agricultores de Oreamuno


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