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Mercadeo gratuito y reducción de facturas de agua y electricidad son atractivos para propietarios de oficentros
Sostenibilidad es negocio para edificar
Proyectos como el Centro Corporativo El Cedral, el Parque Empresarial Forum y Tribu implementan medidas para reducir el impacto ambiental negativo

Cada vez más desarrolladores están interesados en construir edificios amigables con el ambiente con el fin de obtener beneficios económicos, y a la vez, cumplir con su cuota de responsabilidad de proteger al planeta.
Prueba de ello es el aumento de acciones que empresarios nacionales han realizado en sus edificios, que si bien no los convierten en 100% sostenibles, sí colaboran a disminuir la emisión de gases con efecto invernadero.
Lo anterior con el propósito de obtener provechos como facilidad de mercadeo del proyecto, mayor atracción de inquilinos y reducción en gastos operativos del inmueble, como por ejemplo las facturas de agua y electricidad.
El ejemplo más reciente es la actual construcción del Edificio Mira en Zapote, cuyos propietarios son Elena Terán y Richard Beck. En esta infraestructura el agua llovida es recolectada en un gran depósito y trasladada hacia los servicios sanitarios u otras tuberías de agua no potable. Para esto el edificio cuenta con doble instalación de conductos internos.
Otro sistema que colabora con la sostenibilidad del edificio es el aire acondicionado, el cual al ser centralizado significa un menor consumo eléctrico.
Como este, otros proyectos se han diseñado y construido persiguiendo el propósito “verde”, o bien, una vez terminados sus propietarios deciden implementar sistemas para proteger el medio ambiente.
Tal es el caso del nuevo edificio del Parque Empresarial Forum en Santa Ana, llamado Torre K, el cual está pronto a terminarse.
A pesar de que arquitectónicamente no fue diseñada para ser sostenible, su administrador, la firma MABINSA S.A. de la cual Carlos Sanabria es presidente, planea implementar medidas para disminuir la afectación ambiental, las cuales ya son aplicadas en el resto del parque.
El sistema de riego de sus jardines es con aguas residuales que pasaron por una planta de tratamiento, lo cual economiza el consumo de agua potable. Otra medida recientemente implementada es la sustitución de luminarias por unas con sensores para el ahorro energético.
Además, Sanabria tienen otra serie de proyectos ambientales en mente. Uno de ellos es el anteriormente mencionado por el Edificio Mira de utilizar el agua llovida para los inodoros mediante la recolección en un tanque de grandes proporciones.
Otro ejemplo de sostenibilidad en edificios la da el Centro Corporativo El Cedral en Escazú, desarrollado por la firma de Portafolio Inmobiliario en 2009. Su sistema de aire acondicionado también permite administrar el recurso energético de forma eficiente reduciendo los costos operativos.
Anteriormente, en 2004, se construyeron dos de los edificios pioneros en impactar poco el medio ambiente en Costa Rica, el edificio Tribu, ubicado en la radial Santa Ana - Belén y la infraestructura donde están las oficinas de la empresa de materiales para la construcción Holcim, ambos diseñados por el arquitecto Bruno Stagno, presidente de la firma Bruno Stagno Arquitecto y Asociados S.A.
El primero es propiedad de Jorge Oller, presidente de agencia de publicidad Tribu DDB, y fue creado pensando en la reducción del consumo eléctrico. Las plantas que la rodean disminuyen la temperatura del edificio hasta cuatro centígrados, lo cual colabora a bajar el uso del aire acondicionado.
Además la amplitud de sus ventanales permite que reciba bastante luz natural, lo que contribuye a reducir el gasto de electricidad.
En cuanto a la infraestructura de la firma Holcim, este inmueble también utiliza el agua pluvial para los servicios sanitarios. Así mismo, su diseño maximiza el aprovechamiento de la luz natural.
A nivel mundial la tendencia podría ser similar, pues se estima que cinco de cada diez inversionistas están dispuestos a pagar un sobreprecio por un edificio cuyo diseño y materiales lo conviertan en “verde” a cambio de utilidades a futuro.
Lo anterior es extraído de una encuesta mundial realizada a 300 inversionistas por la División de Inversiones Inmobiliarias de la firma Colliers International.
El estudio también concluye que el 62% de los entrevistados sacrificaría del 5% al 15% de la tasa de capitalización, es decir el retorno de inversión, por un edifico sostenible que brinde los beneficios mencionados.

Vanessa Chaves
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