Mónica Araya

Mónica Araya

Enviar
Martes 7 Junio, 2011


¿Sistema eléctrico nacional frágil?

Costa Rica ha experimentado un importante crecimiento económico. El Banco Mundial confirmó que nuestros indicadores de Gastos de Consumo en Hogares, Producto Interno y Producción de Electricidad han crecido 20%, 24% y 39% respectivamente durante la última década. Podemos estar orgullosos pues no son avances menores. Sin embargo, desde mi perspectiva, para continuar hay un punto clave: el suministro suficiente, oportuno, económico y confiable de energía eléctrica.
De febrero a mayo, cada año, la energía termoeléctrica suele alcanzar el 50% del total consumido. Los industriales conocen bien el costo de producir utilizando electricidad a partir de combustibles diesel y, claro, prefieren energía más barata. Pero lo peor es no contar con la energía para mover las fábricas. Las bondades de las energías eólica e hidroeléctrica se pueden convertir en un drama ante las variaciones climatológicas imprevisibles y su dificultad para asumir cambios rápidos.
Esto me lleva a preguntar si frente a un 80% de nuestra capacidad basada en recursos renovables, el país tiene el respaldo adecuado para encarar los próximos veranos sin sufrir apagones.
Cierto que avances se han dado. La Planta Termoeléctrica de Garabito y la Central Geotérmica Las Pailas, recientemente puestas en operación, son muestra de ello. Sin embargo, distan de ser la solución definitiva ante los riesgos de desabastecimiento. A la fecha de este artículo, Garabito ha operado con sobresaltos y capacidad reducida y Las Pailas aún se encuentra en ajustes.
Nuestro sistema eléctrico tuvo un respiro por la reducción en el crecimiento de la demanda originada en la reciente crisis financiera mundial, pero para este año se estima que la economía nacional podría volver a crecer hasta un 4% y de ser así, el crecimiento del consumo eléctrico estaría por encima de este valor.
El sistema nacional de generación eléctrica tiene su edad, y si bien algunas unidades han sido renovadas, la mayoría está pendiente de intervenciones mayores. Algunos incidentes recientes merecen ser mencionados: Unidades de Moín 2 (36 MW) fuera de operación por mantenimiento mayor; unidades de Río Macho (120 MW) fuera de operación por mantenimiento programado y falla imprevista; Unidades de CNFL (Brasil, Ventanas, Nuestro Amo y Belén) fuera de operación. Adicionalmente, las hidroeléctricas Pirrís (141 MW); para el tercer trimestre de este año y Toro III (46 MW); para el segundo semestre del próximo, son proyectos de vital importancia. Cualquier retraso en su fecha de entrada en operación sería un escollo insalvable.
Adivinar si el entrante invierno nos dejará con los embalses llenos, las plantas disponibles y la demanda decreciendo o con las plantas fuera de servicio y la demanda en crecimiento, es un ejercicio imposible.
Lo que sí es posible e imperativo para las autoridades y los profesionales del sector, es explicar sin lugar a dudas, cómo vamos a enfrentar una contingencia en el horizonte 2011-2014 garantizando el suministro oportuno, confiable y económico de la energía que requiere un país en crecimiento y que pretende cautivar inversionistas para el futuro.

Mónica Araya
Presidente CADEXCO