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Domingo, 18 de noviembre de 2018



BLOOMBERG


Sismo sacude el plan de Piñera para impulsar la economía

| Lunes 15 marzo, 2010



Sismo sacude el plan de Piñera para impulsar la economía

Constitución -- El pescador Adolfo Opazo camina aturdido hacia donde se encontraba su casa hasta el 27 de febrero, cuando un terremoto y un tsunami derruyeron su vecindario en Constitución, Chile.
La casa de Opazo fue destrozada, así como el bote de madera con que se ganaba su sustento. Su familia duerme ahora en una tienda en un barrio pobre encima de la ciudad costera de 54 mil habitantes, ubicada a 300 kilómetros al sur de Santiago. El olor a cadáveres en descomposición y excremento predomina en el ambiente y Opazo, de 42 años, se pregunta cómo Sebastián Piñera, nuevo presidente de Chile, reconstruirá su casa, su sustento y el resto del país.
“Piñera promete prosperidad, un Gobierno que funcione, desarrollo”, decía Opazo, una semana antes de que el empresario multimillonario convertido en político asumiera el poder, según informa la revista Bloomberg Markets. “Espero que Piñera pueda ayudarme a recuperar mi vida”, dijo Opazo, que llevaba puestos unos pantalones vaqueros manchados de lodo y tiene los ojos enrojecidos por el cansancio.
La destrucción por el terremoto de 8,8 grados de magnitud -el quinto más fuerte del mundo en un siglo- ha cambiado radicalmente la agenda del nuevo presidente. Piñera ganó la segunda ronda del 17 de enero con compromisos de aumentar el ingreso per cápita en más del 50% para 2018, a $22 mil al año.
Esto equivale al ingreso de países europeos como Portugal, y haría que Chile pasara finalmente de las filas de los mercados emergentes al mundo desarrollado. Durante la campaña, Piñera se comprometió a reducir el Gobierno, atacar la burocracia y duplicar el crecimiento económico promedio.
Como consecuencia del terremoto, que mató a más de 490 personas, Piñera tendrá que aumentar el gasto en lugar de reducirlo. Y “se está estudiando” la meta de unirse al mundo desarrollado en ocho años, dice Ena Von Baer, su ministra vocera.
“Obviamente esta es una catástrofe de magnitudes para el país completo. Y esto afecta ampliamente las posibilidades de desarrollo y crecimiento en Chile”, dice Von Baer.
Chile quizá tenga que financiarse en los mercados internacionales por primera vez desde 2004, y Piñera podría tener que recurrir a los $15 mil millones que la presidenta saliente Michelle Bachelet ahorró en un fondo de riqueza soberana.
Bachelet ha dicho que los daños por el terremoto podrían alcanzar los $30 mil millones, lo que equivale a casi el 20% del producto interno bruto de Chile.
Bachelet calcula que la reconstrucción tomará cuatro años, la duración del mandato del nuevo presidente.
Juan Carlos Díaz, administrador municipal de Talca, dice que Piñera tiene la visión de convertir al país en uno del primer mundo, pero que el terremoto “afectó mucho”. Talca es una ciudad de 240 mil habitantes a 257 kilómetros al sur de la capital de Chile, Santiago, en el corazón de las industrias de exportación de fruta y vino del país.
El terremoto destruyó una de cada cuatro casas y negocios en esa ciudad, mató a cuando menos 38 personas y dejó a 60 mil sin hogar. La reconstrucción no será posible sin la ayuda de arriba, dice Díaz.
Piñera podría sacar ventaja política del desastre natural si hace un buen trabajo de reconstrucción rápida, dice Patricio Navia, especialista en política y opinión pública de Chile en la Universidad de Nueva York en Manhattan.
Navia agrega que Piñera puede usar la recuperación para “definir su legado”. El nuevo presidente dice que la economía todavía puede crecer alrededor del 5% en 2010, en comparación con un cálculo del Fondo Monetario Internacional de una contracción del 1,7% el año pasado.
El país sudamericano no tendrá problemas para pagar la reconstrucción. Standard & Poor’s da a Chile una calificación de crédito de A+, la más alta de Latinoamérica.
Toda la deuda internacional de Chile de $1,75 mil millones vence en los próximos tres años, así que el país fácilmente podría vender bonos para reconstruir, dice Enrique Álvarez, director de investigación sobre Latinoamérica para IDEAGlobal en Nueva York.