Sin recortes al presupuesto
La expectativa del gobierno en torno al presupuesto es que se apruebe en los próximos días sin cambio alguno. Fabio Molina, jefe de fracción y Edgar Ayales, ministro de Hacienda, consideran que el plan de gastos es equilibrado.
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Garantizados votos por Liberación para lograr su aprobación

Sin recortes al presupuesto

Favorecimiento de campaña verdiblanca con esos recursos es lo que teme la oposición

Sin importar los reclamos de la oposición, en los próximos días el Gobierno aprobará como aplanadora el plan de gastos que quiere para el otro año.
En las últimas semanas, quedó patente que no existe voluntad política en Liberación para hacer ni el más mínimo cambio al presupuesto, por lo que no habrá ningún recorte.
Hace un año, la situación fue muy diferente, pues los verdiblancos cedieron a una fuerte presión ejercida por 31 diputados de oposición.
Ese grupo logró una reducción de ¢26 mil millones en gastos de publicidad, viajes al exterior y otras partidas consideradas superfluas.
Sin embargo, en esta ocasión la ausencia de un bloque opositor compacto en el Congreso para enfrentar a Liberación, hace que la pelea entre los bandos, sea desigual.
En ese sentido, los verdiblancos esperan aprobar el presupuesto sin mayor oposición.
“La expectativa es que hayamos superado este tema antes del 20 de noviembre en primer debate y de esta forma, acelerar la discusión de otros temas”, indicó Alicia Fournier, legisladora del PLN y presidenta de la comisión de hacendarios.
Pese a que las posibilidades de recortar el presupuesto son mínimas, congresistas como Luis Fishman del PUSC y Víctor Hernández del PAC, no se dan por vencidos y advierten un supuesto abuso del presupuesto del otro año, para favorecer la campaña de Liberación.
Por ejemplo, denuncian que los gastos en propaganda y publicidad aumentarán un 38% en relación con los de este año y que las transferencias autorizadas a organizaciones y municipalidades crecerán un 23%.
En el caso de los ayuntamientos, el dinero que obtendrán del Gobierno asciende a poco más de ¢6 mil millones y sobre ellos, “no existe control alguno”.
“Este tipo de gastos para mejorar la imagen de la Presidenta, al final también sirven para resaltar la obra de un Gobierno liberacionista, lo que al final se convierte en campaña política. Desde mi punto de vista quieren hacer del presupuesto una piñata”, indicó Hernández.
Para el próximo año el Gobierno presupuestó ¢6,4 billones, lo que representa apenas un crecimiento del 2% en comparación con el año pasado si se toma en cuenta la inflación.
El leve aumento se debe principalmente al fracaso del plan fiscal a inicios de este año, el cual pretendía reducir el déficit y facilitar recursos frescos a la presidenta Laura Chinchilla para financiar los gastos del Gobierno central.
Para el otro año, un 43% de los gastos de operación de esta administración será pagado con deuda.
Pese a esto, para el otro año se crearán 3 mil nuevas plazas, las cuales, en su gran mayoría se incluirán a los ministerios de Educación y de Seguridad.


Esteban Arrieta
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