Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 26 Enero, 2016

 El TSE nos invita a votar pero formo parte de los que no entendemos por qué

Sin promesas

Uno de los problemas más grandes que enfrento, ahora que he retomado mi compromiso con La República seriamente es, ¿de qué escribo?
Confesión de parte es que tengo unos ocho años de no encontrar mucho de qué escribir porque hemos vivido ocho años de muy malos gobiernos. Y, me resulta reiterativo además de cansado insistir en todas las razones —por más imaginativo que sea— por las que el Gobierno de turno no cumple expectativas.
¿Ocho años? Sí, casi exactos.
Don Óscar no puede vanagloriarse de su cierre así su inicio fue esperanzador. Doña Laura fue un paréntesis y con don Luis Guillermo vamos a cumplir dos años donde nada es nada.
Mi preocupación fundamental es que Costa Rica tiene 8+ años de desatender el descalabro fiscal, 8+ años de desatender su pérdida de competitividad frente al mundo y 8+ años de no replantearse rumbo.
Le reclamo encarecidamente a Liberación Nacional la falta de voluntad para proponer un plan país cuando estuvo ocho años al frente del mismo. Le reclamo en menor medida a un electorado hastiado, el optar por el menos peor —versión 2014 de Luis Fishman y su campaña— en su hastío político.
Pero ahí estamos.
De cara a una elección que nos toma por arrebato y que tiene por objeto las Alcaldías municipales. Manifestémonos.
6.069 cargos públicos el próximo 7 de febrero. 81 de estos serán Alcaldes y Vicealcaldes. Estamos cansados todos. Especialmente porque el cambio prometido no ocurrió y el reciclaje de figuras ha sido cansino.
Esta debería ser una elección promesa. Promesa. Manifestémonos.
Presupuesto tienen todas las Municipalidades para hacer más y mejor.
Falta la disposición de proponer algo que trascienda, que contribuya y alcance, que agregue y que cambie. En general, para este 7 de febrero a pesar de las buenas intenciones, pienso que seguirá todo igual y que no quiero que así sea.
Abiertos al cambio, a las nuevas propuestas y a las nuevas personas.
De eso poco en las Municipales por las caras conocidas. El TSE nos invita a votar pero formo parte de los que no entendemos por qué.
Más de lo mismo con Johnny primero, el esposo de la alcaldesa, el exdiputado de Pérez Zeledón y con ellos especialmente los mismos. Perpetuar en vez de elegir, más de los mismos, más de lo que no nos gusta a nivel de nuestra convivencia, de lo que somos. En cada cantón reivindican su intención de mantenerse pero hacen muy poco por justificarse. Mucho menos por revalidarse.
Cambio de partido, cambio de acera, cambio de bandera. Pero no cambian la cara y tampoco cambian la oferta.
Pensemos entonces diferente. Hagamos voto protesta.
Busque la persona que menos conozca, seguro es la que más interés tiene de cambiar su cantón. Vote por ella. No importa el partido. Deje saber que su voto vale.
Por más aburridos que estamos, hagamos el propio. No hagamos lo mismo.
Hago el propio en Santa Ana. Acompáñeme.

Pedro Oller