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En 177 distritos rurales servicio lo brinda solo un operador
Sigue vivo monopolio en Internet

Unos 240 mil habitantes aún no tienen opción de acceder a banda ancha

El monopolio en el servicio de Internet sigue vivo en al menos 177 comunidades del país, pese a que la apertura del sector entró a regir hace más de año y medio.
Las dificultades para llevar conectividad a esas zonas, los impedimentos técnicos y jurídicos y el desinterés comercial, son parte de las razones que impiden a estos habitantes contar con más de una opción para conectarse a la Web.
En su mayoría se trata de comunidades que se encuentran fuera del Area Metropolitana, y donde es posible que la competencia efectiva no llegue en el corto plazo, de acuerdo con un análisis efectuado por la Rectoría de Telecomunicaciones.
Una de las principales razones para que esto ocurra es la dificultad técnica y geográfica que existe para llevar conectividad a estas regiones.
Gran parte de los accesos que existen actualmente es gracias a la red telefónica montada hace años por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), empresa que aprovecha su infraestructura para dotarlas del servicios de Internet.
No obstante, a nivel privado las opciones se reducen, pues hasta ahora no han existido empresas que inviertan en una red propia en estos lugares debido a los altos costos y a las pocas ganancias que obtendrían.
Para una compañía, implicaría invertir en conectividad desde los nodos en San José o interconectarse a algún cable submarino. Hacer esto para poblados pequeños no les resulta rentable.
Aun así, en las comunidades donde sí ha existido interés, las compañías se han encontrado con trabas jurídicas y técnicas para hacerlo. Se trata especialmente de las cableras.
“En redes de cable el gran problema que enfrentan es el acceso a postería. Hay serios problemas porque las empresas no pueden extender sus redes ya sea porque a nivel local la compañía dueña de los postes dice que no, o porque no hay espacio”, indica Juan Manuel Campos, analista de Ciber Regulación.
Adicional a estas zonas, existen al menos otras 100 comunidades rurales donde las condiciones son de duopolio; es decir, que los servicios de Internet lo dan dos empresas.
En estos lugares la prevalencia es que uno de los operadores sea el ICE y otro una empresa de cable local.
Allí se espera que la situación del mercado empiece a cambiar pronto, con la llegada de Claro y Movistar que pondrían una competencia en banda ancha desde la tecnología móvil, por lo que son catalogados como distritos en proceso de transición a una competencia.
No obstante, desde el gobierno recomiendan una estrecha vigilancia en estos sitios, con el fin de monitorear los precios y niveles de servicios que reciben los usuarios.
El último foco de preocupación para el gobierno son las zonas donde del todo no existe conectividad. Se trata de un total de 88 distritos en que unas 240 mil personas no tienen opción de acceder al servicio.
Se trata de los poblados más recónditos y de difícil acceso del país. Actualmente no existe un incentivo para que empresas privadas o incluso el operador estatal ofrezca Internet en estos sitios.
Ante ello existen varias opciones. Una de ellas implica explorar la posibilidad de llevarles conectividad a través de la telefonía celular, mediante sistemas de satélite o en última instancia mediante cableado telefónico.
Aun así, para que ello ocurra es muy posible que se opte por un financiamiento a través de los recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), compuesto en su mayoría por el dinero que Claro y Movistar entregaron por tomar parte de la apertura celular.
Esta es una propuesta que está en estudio en el Plan Nacional de Banda Ancha.

Luis Valverde
[email protected]

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