Leopoldo Barrionuevo

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Sábado 21 Marzo, 2009

ELOGIOS
Segundas partes

Leopoldo Barrionuevo

Hace algo más de un año, desde esta columna, mencioné que el viejo adagio de “segundas partes nunca fueron buenas”, históricamente nunca me había fallado porque no existían salvadores de la patria y nadie era suficientemente bueno para adaptarse a los tiempos cambiantes como los que vivíamos, así como para cumplir con el axioma español que sentenciaba que “un comendador en sus tres años es un Sancho bravo en el primero, es un Sancho abarca en el segundo y es un Sancho Panza en el tercero” lo más conveniente era abstenerse de apoyar la reincidencia: nunca las cosas serían iguales simplemente porque el futuro era siempre distinto del pasado y “nosotros los de entonces ya no seríamos los mismos”. Los políticos no entienden las implicancias de la palabra “desgaste” y se consideran “eternos como el agua y el aire”, al decir de Borges y de los nuevos demagogos que aspiran —fraude mediante— a permanecer en el poder indefinidamente. Sin embargo, tenía la secreta esperanza de que las mujeres serían distintas y me equivoqué, también una vez más. El poder embriaga, hace sentirse imbatibles e inmortales a los poderosos y les hace olvidar que la política es como el gallinero: el que está arriba pasará abajo y sin suficiente humildad, sufrirá la diferencia y la soberbia se le hará pedazos bañada por las cuitas de la gallina del palo de arriba.
En 2007 al saliente presidente argentino Kirchner se le cruzó la vista en una acto de profecía y pese a contar con un 70% de apoyo no repitió la presidencia argentina en el periodo 2007-2011 y se la dejó a su mujer, Cristina, quien contaba con un 50% de apoyo y así poder retornar en el 2011-2015 y —directa o indirectamente— mantenerse tres periodos continuos en el poder. Funcionó, pero como todos los que lo intentan tres veces va camino de perder el bus de la historia.
Yo pensé que Cristina con su fuerte personalidad iba a hacer una presidencia como para hacer olvidar a los argentinos que alguna vez Perón les había dejado la burla de Isabel Martínez. No fue así y todo prenuncia que Kirchner no llegará al ansiado 2011-2015 porque su mujer bajó casi 40 puntos en las encuestas y él la sigue, mientras Lula asciende al 71%.
¿Qué pasó? Cristina está aún envuelta en el affaire del maletín que envió Chávez para financiar la campaña con $800 mil y pareciera que hay dos millones más en juego; esto no es nada comparado con los millones de dólares de la provincia de Santa Cruz cuyo destino no está claro desde cuando era gobernador Kirchner; estatizó los fondos privados de las pensiones; expropió Aerolíneas Argentinas; falseó las cifras oficiales de la inflación anual que supera al 20% y nadie olvida su pleito con las retenciones al agro y las pérdidas en las reservas de divisas que originaron las mismas. Amén de ello, las acusaciones de corrupción de sus funcionarios, ensombrecen el panorama.
Una vez más, Argentina se enfrenta con un destino económico incierto y sin políticos confiables para enfrentar la pareja… Un país con todas las características para ser potencia mundial y que en los años 1915 a 1935 estuvo entre los seis primeros países del mundo, merece otro destino.

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