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Martes, 19 de marzo de 2019



EDITORIAL


Se repiten las pesadillas en obra vial

| Miércoles 30 junio, 2010




¿Cuándo será que adquiramos la madurez y el sentido de responsabilidad para planear y diseñar correctamente las obras viales que necesitamos?

Se repiten las pesadillas en obra vial

Mucho se ha insistido pero se hace necesario continuar recalcándolo: el país está urgido de infraestructura. Para ello es necesario prever la forma de obtener los presupuestos que las obras requieren y si esto se gestiona correctamente, los proyectos además generan empleo, otra exigencia actual.
A pesar de esto, algo en apariencia tan obvio, no pareciera haber estado en las agendas de los gobiernos puesto que, por ejemplo, la zona de San Carlos tiene 40 largos años de esperar por una moderna vía que la una con el Area Metropolitana.
La construcción de esta nueva carretera se inició en 2005 gracias a una donación y un crédito blando de la República de Taiwán, pero cuando se rompieron relaciones diplomáticas con esta nación asiática no se sustituyó esta alternativa de financiamiento por otra viable que permitiera no interrumpir un proyecto tan necesario y largamente pospuesto.
Esta forma de gestionar, improvisando y suscitando un incendio en aras de apagar otro, tiene a Costa Rica sometida a un sinnúmero de problemas. Si no hay buena planificación, con cálculos acertados desde el inicio difícilmente puede el país cumplir con planes de obras que son tan necesarias para el desarrollo general del país.
Aparte de haber roto relaciones con el país que proporcionaba el financiamiento para la ruta a San Carlos, sin sustituir esa fuente de sustento económico para la obra, se ha planteado ahora la necesidad de construir un tercer carril en toda la carretera y al mismo tiempo corregir defectos de diseño para ofrecer mayor seguridad a los usuarios.
¿Cuándo será que adquiramos la madurez y el sentido de responsabilidad para diseñar y planear correctamente las obras viales que necesitamos?
Ni es Costa Rica una nación que por primera vez se aboque a construir una obra de infraestructura vial ni tampoco carece del personal técnico y profesional capacitado para que pueda hacer cálculos, previsiones y proyectos correctamente diseñados. ¿Por qué entonces nos pasamos década tras década sin lograrlo?
La pregunta se la hacen los costarricenses a diario. La respuesta solo pueden darla las autoridades competentes que han tenido y tienen que ver con el tema.
¿Seguirán siendo el silencio o las excusas las únicas respuestas?