María Luisa Avila

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Jueves 16 Enero, 2014

De no implementarse medidas de salud pública como las mencionadas, la demanda de los servicios que tendrá la CCSS será cada vez mayor


Salud y política

Este es un año vital para la vida democrática del país, las elecciones representan la necesidad de la participación ciudadana mediante el voto. La presencia de fuerzas políticas tan diferentes entre sí, hace necesario que cada ciudadano medite con gran profundidad quién y cuál equipo recibirá su apoyo.
Al escuchar los debates, llama la atención un discurso muy similar —a pesar de las diferencias ideológicas— respecto a la salud. Todos mencionan frases harto conocidas: “vamos a fortalecer a la CCSS”, “vamos a reducir las listas de espera”, “vamos a tener más especialistas o los vamos a traer de afuera”, “vamos a obligar a todos los médicos a tener dedicación exclusiva con la CCSS”. Frases muy vacías en su gran mayoría, ya que no pasan de ser un slogan de campaña, sin entrar a profundizar cómo se harán realidad.
Pero, más allá, lo que preocupa es que ninguno de los candidatos ha hablado de salud, pues se limitan a señalar qué es lo que supuestamente harán durante su gobierno para atender la enfermedad, obviando, entre otras cosas que, la manera más eficiente y efectiva de “salvar” a la CCSS y darle viabilidad a largo plazo, es fortaleciendo la salud pública.
Desde el año 1946 la Organización Mundial de la Salud dio a conocer al mundo que la salud se refiere al “completo estado de bienestar físico, mental y social y no solamente a la ausencia de enfermedad”. A partir de esta definición, problemas como: la poca cobertura y mal estado del alcantarillado público, la falta de tratamiento de las aguas servidas, la calidad deficiente del agua que llega a los hogares, la recolección y disposición ineficiente de los residuos sólidos y la contaminación del aire, son temas medulares de salud que ameritan ser conocidos y abordados por los candidatos.
Temas fundamentales que hoy aquejan a la población y afectan la salud colectiva como la obesidad, el cáncer, la hipertensión arterial, la Diabetes Mellitus, el bono demográfico y su impacto en el aumento de los costos de atención de los adultos mayores, requieren lugares preponderantes en los programas de Gobierno de cualquier partido político.
Ningún sistema de salud centrado en solo atender a los enfermos podrá ser exitoso, debe darse un equilibrio entre las acciones orientadas a la promoción de la salud y sus determinantes así como a las de prevención y atención de la enfermedad. Se ha demostrado que, medidas de salud pública como el estímulo al ejercicio físico, la alimentación adecuada, la exposición con protección a los rayos ultravioleta y el no fumado, logran reducir, cuando son eficientes, hasta dos terceras partes de los tipos de cáncer más frecuentes.
Costa Rica mantiene excelentes indicadores de salud, las bajas tasas de mortalidad infantil y mortalidad materna, así como la elevada esperanza de vida al nacer, son indicadores de inversión social y no solo de atención de la enfermedad.
Si no somos claros, y continuamos interpretando erróneamente que salud consiste en solo atender a los enfermos, será muy poco probable fortalecer nuestro sistema de salud y lograr reducir costos para la CCSS sin afectar a los asegurados ya que, de no implementarse medidas de salud pública como las mencionadas, la demanda de los servicios que tendrá la CCSS será, irremediablemente cada vez mayor.

María Luisa Ávila