Ryan Gosling estrena “Lost River”
Ryan Gosling se estrenó como director en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, con “Lost River”.AFP / La República
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Ryan Gosling estrena “Lost River”

El aplaudido actor británico Ryan Gosling se estrenó como director en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, con “Lost River”, que propone un delirio visual “vintage” sobre la deshumanización en medio del caos y el abandono.
Tras ganarse una sólida reputación como actor en “Drive”, de Nicolas Winding Refn; “Half Nelson”, de Ryan Fleck, y “Blue Valentine”, de Derek Cianfrance, Gosling se pone por primera vez detrás de la cámara con un filme arriesgado y de autor, que destila cierta conexión con la particular “Mulholand Drive”, de David Lynch.
En un pueblo que se muere, Billy (Christina Hendrix) intenta sacar adelante a su bebé y a su hijo adolescente (Lain de Caestecker), mientras todos lo que han podido han abandonado ese lugar, en el que las casas arden y se derrumban sin que a nadie le importe. Un mundo donde perro come perro.
Alentada por un banquero (Ben Mendelsohn) y para salvar la hipoteca de su casa, Billy aceptará a ciegas un empleo en un inquietante club de variedades regentado por Cat (Eva Mendes) al que se entra por una puerta que emula las fauces de un monstruo y donde el público aplaude la sangre en el escenario.
“Todo el mundo busca una vida mejor. Quizá un día la encontremos”, se escucha durante la película, que coproduce el propio Gosling (Londres, 1980).
Se trata de una inquietante película de una hora y tres cuartos con garra, una cinta compleja que no está llamada a seducir a audiencias generalistas.

Gran parte de la atmósfera de la cinta emana de su cuidada y poderosa fotografía, que firma el belga Benoit Debie, el mismo que fabricó las imágenes de “Spring Breakers”, de Harmony Korine, y de “Irréversible”, de Gaspar Noé, que también se proyectó en el Festival de Cannes en 2002.

Cannes / EFE

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