Federico Malavassi

Federico Malavassi

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Jueves 24 Septiembre, 2015

La esperanza es que el Presidente de la República y demás elegidos por el PAC asuman la responsabilidad de sus designaciones y se dejen de majaderías y vaciladeras

Restaurar la confianza

Dicen que quien se quema con leche, llora al ver la natilla. El tema de la confianza y el equilibrio social es de vital importancia en el desarrollo de una sociedad y, sobre todo, en la determinación de las bases para que su economía crezca.
La confianza es muy fácil de romper y deteriorar. Pero, en cambio, es muy difícil de restaurar y establecer.
A veces basta el chisme, el rumor, las más ligeras percepciones o las acciones más nimias para traerse abajo un buen clima para los negocios y la inversión.
Armar de nuevo un estado de cosas que invita a invertir, levantar empresas, contratar personal, acometer nuevas tareas y apostar a un negocio es algo muy difícil de lograr, sobre todo si no hay consistencia, coherencia ni seriedad en los planteamientos.
Las autoridades concernidas, la administración central del Estado, ha estado enviando con gran potencia e insistencia malas señales: el presupuesto más deficitario de la historia, exceso de aumento en los salarios públicos, alcahuetería con las universidades públicas, amenaza de impuestos, negación de los problemas económicos, falacias como que los TLC han provocado disminución de la recaudación fiscal y un zigzagueo incompatible con la seriedad y compromiso que se espera de sus actuaciones.
Asimismo, las mismas autoridades han incurrido en errores graves al vacilar con el tema de las tarifas eléctricas, no poner coto a los problemas asociados a Recope, posponer decisiones importantes en torno al tema de la apertura de la generación eléctrica, obstaculizar a la sociedad costarricense el camino para encontrar energía abundante y barata, contribuir al rezago en la infraestructura pública, no percatarse de la gravedad de iniciar la guerra del aguacate (señales internacionales y riesgos ante organismos internacionales), tolerar los desmanes e inercia que obligaron a APM Terminals a traer cientos de miles de toneladas de piedra del exterior y no saber leer qué está pasando en nuestro país con el éxodo de las empresas (lo cual causa desempleo con todas sus consecuencias).
Para colmo de males, en la tramitación del superdeficitario presupuesto se exhibió el Presidente de la Asamblea Legislativa, dando por aprobado un debate en el cual la votación más bien lo rechazó.
Ello se suma a la escandalosa contratación de una adlátere en la Asamblea en contravención de la ética y el buen proceder y a una intentona de limitar la libertad de expresión e información respecto de las actuaciones del Poder Legislativo.
¿Cómo restaurar la confianza? ¡Difícil, sin lugar a dudas! La esperanza es que el Presidente de la República y demás elegidos por el PAC asuman la responsabilidad de sus designaciones y se dejen de majaderías y vaciladeras, entiendan bien sus tareas y las acometan con seriedad. ¿Lo podrán hacer? ¿Tienen cómo restaurar lo que han roto y han estropeado?

Federico Malavassi