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Región aún no despega


A pesar de que ahora ofrecen más alternativas de inversión, los títulos del Gobierno continúan dominando las operaciones

Betzi Villalobos
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Lograr diversificar las carteras podría ser una buena razón para que los inversionistas locales estudien nuevos mercados; empezar por los más cercanos es parte de las recomendaciones que dan algunos especialistas de los negocios bursátiles.
En la región, a pesar de que el desarrollo ha sido paulatino, hay opciones interesantes que ya han llamado la atención de inversionistas internacionales.
Así por ejemplo, Panamá posee un mercado bursátil en el cual el sector corporativo concentra más del 80% del volumen total negociado y cuenta con más de 50 emisores.
Países como El Salvador o Guatemala, aunque no han logrado un mayor desarrollo del sector corporativo, sí cuentan con opciones de títulos de gobierno o de bancos internacionales.
En otros países de la región, los mercados bursátiles son incipientes y apenas están empezando a ver llegar los primeros emisores de valores, pero poseen gran potencial de crecimiento.
Este panorama invita al inversionista costarricense a estudiar los pasos que está dando la región y conocer qué opciones podrían ayudarle a diversificar sus carteras.
“Estudiar otros mercados es una obligación de todo inversionista, estadísticamente un 90% del riesgo del portafolio se puede reducir con una buena diversificación, para así disminuir el riesgo político y social, obtener variedad en monedas, entre otros aspectos”, afirmó Daniel Ciniglio, gerente del Puesto de Bolsa de Lafise Valores Panamá.
Según varias consultas a especialistas, estos mercados poseen, entre otras, las siguientes características:

El Salvador: una buena alternativa de financiamiento
Es un mercado que posee mucha liquidez, por lo que esto se podría convertir en una interesante opción para el inversionista que busque opciones de financiamiento.
El mercado bursátil cuenta con más de 15 años de existir y concentra sus operaciones principalmente en títulos de deuda pública.
Las operaciones se conforman en un 69% de reportos, 16% en primario, 3% secundario, 10% accionario y el resto en opciones internacionales.
Por otra parte, las acciones de empresas locales son escasas, con lo que representan apenas un 2% o un 3% de la industria total.
“Tenemos empresas emitiendo, el problema es que varias de las que emitían fueron compradas, y esto ha impedido un mayor crecimiento de este instrumento”, afirmó Julio Sánchez, gerente de Mercado y Operaciones de le Bolsa Centroamericana de Valores de El Salvador.


Guatemala: con necesidad de más clientes físicos
El mercado de Guatemala se puede describir como incipiente, en el que el 99% del volumen transado corresponde a emisiones públicas de renta fija (bonos del Tesoro y los CDP del Banco Central) y el otro 1% a instrumentos de emisores privados.
Según especialistas de este mercado, el área bursátil de Guatemala tiene como una de sus principales fortalezas la logística y el equipo tecnológico y humano para atender las operaciones propias del sector, y mantiene la disciplina para proveer información periódica al público acerca de la evolución de los emisores.
“La bolsa cuenta con la logística para el manejo de emisiones de renta variable; pero el mercado aún no está listo para este tipo de operaciones, adicionalmente la poca apertura del capital privado no ha propiciado un avance para el desarrollo del mercado primario, secundario de papel comercial, el de renta fija y variable”, afirmó Víctor Mancilla, del Puesto de Bolsa del Banco Internacional de Guatemala.
Las oportunidades para el financiamiento de potenciales emisores, así como las alternativas para los inversionistas parecen verse limitadas por las condiciones que han presentado en los últimos tiempos el mercado bursátil.

Nicaragua: con potencial de crecimiento
El año anterior el volumen transado por la Bolsa de Valores de Nicaragua fue de 7.366 millones de córdobas ($398 millones), lo cual representa una reducción del 6,7% con respecto a 2006.
Las operaciones del mercado de reportos representaron el 67% del total negociado.
Este mercado concentra sus negociaciones en valores del sector público con un 99% del volumen negociado, siendo las Letras del Banco Central de Nicaragua el título más representativo en el mercado primario de 2007 y en el secundario los bonos del Ministerio de Hacienda.
Según declaraciones dadas a varios medios nicaragüenses por el gerente de la Bolsa, Gerardo Argüello, el mercado bursátil de este país se ha visto impactado en los últimos dos años por aspectos políticos, esto si se compara con el volumen registrado en 2005, cuando se negociaron $567 millones.
No obstante, las buenas noticias comienzan a aparecer en este mercado, que cuenta con un emisor accionario y actualmente otro emisor que está completando los requisitos de inscripción y se espera que en el primer trimestre del presente año realice la venta de sus acciones.

Honduras: un mercado incipiente
Ha empezado a desarrollarse y la oferta de productos no es muy amplia.
La bolsa empezó operaciones en 1993 y actualmente cuenta con un grupo de empresas con solvencia económica y de gran reconocimiento en su país, que busca ampliar las alternativas de títulos valores, tales como pagarés, bonos, certificados, acciones, reportos y otros.
Es un mercado abierto a la integración centroamericana, lo que podría ayudarle a obtener un mayor desarrollo.

Panamá: grandes opciones corporativas
Después de un 2007 cargado de dinamismo, la Bolsa de Valores dejó atrás su tercer año consecutivo de volumen récord de negociación, en el que se negoció un total de $2.284 millones.
Esta cifra representó un incremento del 1,2% en comparación con 2006, debido principalmente a los movimientos del mercado de acciones comunes, acciones preferentes, de sociedades de inversión y las recompras.
Del total negociado, un 80% pertenece al sector corporativo, lo que lo convierte en una muy atractiva opción para los inversionistas que buscan alternativas de este tipo y obtener rendimientos en un periodo corto, oscilando entre el 6% y el 8% promedio.
“En este mercado el inversionista puede encontrar gran cantidad de emisores sólidos, porque hay una muy buena regulación que permite que el inversionista panameño promedio pueda aprovechar oportunidades que otros inversionistas de otros países no pueden”, afirmó Daniel Ciniglio, gerente de Lafise Valores Panamá.
Una desventaja de esta plaza es que el mercado secundario es limitado, lo que genera que en muchos casos el precio de una acción lo dicte la última transacción y que el precio no refleje lo que el mercado estaría dispuesto a pagar por ese título.
“Uno de los inconvenientes es que hay mucha gente estructurando y emitiendo, pero no hay mucha gente comprando y vendiendo acciones”, agregó Ciniglio.
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