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Reflexiones presidenciales

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 29 julio, 2015


Luis Guillermo no es masón pero pinta a ser un liberal, que no es lo mismo que liberacionista, aunque fuera secretario general de ese partido

Pizarrón

Reflexiones presidenciales

Luis Guillermo Solís, como todos los presidentes, ponen en el despacho presidencial, en su oficina, detrás de su escritorio, el cuadro de alguno de los presidentes anteriores, con el cual se inspiran, como modelo digno de imitación, por su gestión de gobierno.
El presidente Solís puso en el sitio de honor principal, detrás de su escritorio, con el que se retrata frecuentemente, el cuadro del Dr. José María Castro Madriz, uno de los más ilustres jefes de Estado y presidentes que tuvo el país, quien ejerció los más altos puestos de la Administración, y hasta el de la logia masónica siendo presidente.
Luis Guillermo no es masón pero pinta a ser un liberal, que no es lo mismo que liberacionista, aunque fuera secretario general de ese partido.
La condición de académico de Solís exalta con la figura del Dr. Castro quien fue rector de la Universidad de Santo Tomás y, uno de los jefes de Estado que más apoyaron la educación en el siglo XIX, aspecto que los gremios magisteriales actuales valorarán en correspondencia con el apoyo actual al Magisterio Nacional.
Lo que más relevancia le da al Dr. Castro es la fundación o declaración de la República de Costa Rica, cuando antes de 1848 nos constituíamos como Estado de Costa Rica. Así surgió lo que podríamos bien llamar la Primera República, que duró hasta 1948.
El presidente Solís también tiene, más discretamente ubicado de las cámaras fotográficas, pero en el despacho presidencial, un cuadro de José Figueres Ferrer, sin cachucha, presidente la Junta de Gobierno, un gobierno de facto, resultante de la guerra de 1948, y de dos gobiernos constitucionales.
Figueres, entre sus méritos institucionales reconocidos, y de haber sido declarado el hombre más influyente del siglo XX costarricense, fundó o declaró la Segunda República de Costa Rica, surgida el 8 de mayo de 1948 que llega hasta la Administración Solís.
La inspiración del cuadro de Figueres, en el despacho presidencial, no es por la parte académica, supongo. Espero que no sea por la militar de la guerra civil, exaltada muchas veces esa figura por los liberacionistas, como lo fue Guillermo Solís. Como buen liberacionista Luis Guillermo fue figuerista a morir… tal que sigue llevando en su corazón, y en su mente, hasta el despacho presidencial, en un gobierno PAC, al líder fundador del Partido Liberación Nacional, al partido que critican de corrupción, de malos vicios en la Administración, que algunos de esos, vienen desde el escándalo Sabundra, allá por la Administración de Francisco Orlich, o de la presencia de Vesco, o de la plata de los violines… por citar algunos viejos recuerdos…
¿Esta inspiración, en estos dos gobernantes, estará llevando a pensar a Luis Guillermo Solís que él podrá ser el fundador de la Tercera República, la República del cambio? Eso no estaría mal, siempre y cuando ese cambio no nos deje una República de tercera.
¡Ah, una cosa más! El traje del Presidente de la República, de un país sin ejército, es de un civil. Recientemente se retrató con el uniforme de gala de los bomberos, con el que parecía un militar distinguido de cualquier ejército latinoamericano, con porte de militar… de general.
El presidente Solís acostumbra a ponerse trajes según la ocasión que le corresponda atender en su cargo. Ojalá no atienda un acto en un circo donde se le ocurra vestirse de payaso.

Vladimir de la Cruz