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Miércoles 16 Agosto, 2017

Recuperar la credibilidad de la política fiscal

Costa Rica atraviesa una fuerte presión sobre sus finanzas públicas. Lo que supone que una buena administración de la política fiscal es clave en el establecimiento de un marco que promueva el crecimiento y la creación de empleos.

Está claro que los ingresos tributarios actuales no garantizan la sostenibilidad de la política fiscal en el mediano y largo plazo. Por lo tanto, mantener déficits y niveles de endeudamiento público moderados es necesario para que la política fiscal tenga un rol en la estabilización de la economía.

Las posiciones ideológicas que prevalecen sobre los criterios técnicos nos indican que no hay voluntad para diseñar una política fiscal comprometida con la reducción continua del déficit público para reforzar la credibilidad de esta política.

Han pasado seis gobiernos, incluyendo el actual, que han intentado implementar reglas fiscales que no son otra cosa que límites cuantitativos, establecidos legalmente, sobre la deuda, los déficits y la expansión del gasto público.

A Costa Rica le urge recuperar la credibilidad y la confianza de los mercados a través de un compromiso inequívoco con el saneamiento de las cuentas públicas.

Entiéndase la credibilidad fiscal como un compromiso que adquiere un país a mantener un determinado objetivo de déficit en el tiempo. Esto es vincular los gastos del gobierno con los recursos que persistirán en el tiempo, y no con ingresos extraordinarios, que permitan la vuelta al equilibrio de sus cuentas fiscales.

Culpable de este hueco en las finanzas son los gobiernos que por clientelismo político impulsaron medidas para comprar votos, recetarse pensiones de lujo, viajes y salarios desproporcionados con cargo al erario público. A esto debe sumársele el nepotismo y todos los cálculos para abrir portillos para contratar a familiares y amigos para comerse los fondos del Estado entre compadres.

El próximo cuatrienio los congresistas deberán enfocarse en los asuntos del país y el tema de la credibilidad fiscal como condición necesaria, para recuperar el optimismo sin el cual continuaremos sumidos en críticas y descalificaciones.

Es imperativo recuperar la confianza y la positiva evolución de la economía no solo por su relevancia desde el punto de vista de la eficiencia y la estabilidad macroeconómica, sino también con un enfoque más microeconómico, para poder responder a los desafíos sociales y competitivos que impone la globalización.

Con la recuperación de la credibilidad y los equilibrios, es posible diseñar una política fiscal comprometida con la reducción del déficit reivindicando el papel de la política fiscal como herramienta de estabilización.

Finalmente, la consolidación y disciplina fiscal son vitales porque permiten que la inversión privada sea sostenida y por ende que haya crecimiento económico en el largo plazo, pese al costo político y económico que esto sugiere.

Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare