Racsa recortará planilla
Orlando Cascante, gerente de Racsa, dijo que los empleados que quieran seguir ganando altos salarios deben ser ejemplo de eficiencia y excelencia. Esteban Monge/La República
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Bajará salarios abusivos y despedirá personal caro

Racsa recortará planilla

Ahorro de $2,5 millones anuales, procura la empresa

La empresa Radiográfica Costarricense S.A. (Racsa) le meterá el bisturí a su planilla con el propósito de abaratarla.
En el próximo mes eliminará los beneficios salariales que paga a sus colaboradores y recortará el 10% de su personal.

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Con esas acciones procura reducir el costo de operación de la compañía para tratar de superar el déficit financiero que arrastra desde hace tres años.
Adoptar el mecanismo de salario global fue la primera medida que tomaron tanto la Gerencia como la Junta Directiva de la institución.
Eso es que se pagará de acuerdo con el salario de mercado y sin los beneficios que disfrutan actualmente los empleados, como dedicación exclusiva o anualidades.
A cambio, Racsa creará un plan de estímulos que será distribuido siempre que la empresa mejore su situación económica y de acuerdo con el desempeño de cada trabajador.
El recorte de unas 50 plazas es la otra medida que impulsará para sanear sus finanzas.
Dos son los perfiles de los empleados de los que se prescindirá: los más caros y los menos eficientes, informó Orlando Cascante, gerente de Radiográfica, quien dijo que los despidos se darían a partir de esta misma semana.
Preliminarmente la entidad estima que con el recorte de la carga salarial se podría ahorrar unos $2,5 millones anuales.
No obstante, la medida ya generó las primeras reacciones dentro de los sindicatos del ICE, ya que algunos empleados de Racsa están afiliados a esas organizaciones.
La decisión de meterle bisturí a la planilla surgió tras encontrar que a pesar del hueco financiero que sufre la empresa, hay empleados que ganan hasta ¢6,5 millones al mes.
Ese sueldo es incluso mayor al que devengan el gerente general y los directores de la empresa.
Por regirse mediante el derecho privado, Racsa tiene mayor flexibilidad de modificar el salario de su personal, en relación con una institución pública.
Aunque es hasta ahora que se pasará Racsa al mecanismo de salario único, ya hay 248 empleados a los que se les paga mediante ese modelo.
Los que ya están dentro de ese sistema son los que se contrataron de último y algunos de los viejos que accedieron al cambio.
En los próximos días las autoridades negociarán con los 232 restantes empleados a los que aún se les mantienen los beneficios.
La intención de Racsa no es pagar salarios de hambre, pues las remuneraciones que se están ofreciendo son competitivas, comentó Cascante.
Si los trabajadores son excelentes y eficientes hasta podrían terminar ganando más de lo que ganan en la actualidad con los incentivos que se aprobarán como estímulo.
En ese sentido, dijo que lo que se está haciendo es equiparar los sueldos con los que ofrecen las firmas privadas contra las que compite Racsa.
Aquello trabajadores que se nieguen al cambio también serán separados de la institución, respetándoles los beneficios sociales a que tienen derecho, anunció Cascante.
Para esos casos la empresa cuenta con un fondo económico. “No hay marcha atrás en estas medidas”, dijo Cascante.
Los cambios que promueve Racsa son parte de la reestructuración que impulsa para salir del hueco económico en que la sumió la apertura del mercado de las telecomunicaciones.
El problema lo propinó la pérdida de unos 90 mil clientes de conectividad que se fueron hacia Tigo y CableTica, que eran los principales socios de la empresa hasta que se independizaron.
Para el cierre de 2011 las pérdidas de Racsa casi alcanzaron los $17 millones.
Fue entonces cuando se le dio un giro y la convirtieron en un proveedor de servicios tecnológicos del Estado. Además incursionará en TV por Internet.
Los contratos que asumió la empresa en sus nuevas funciones le permitieron recuperar $11 millones del déficit el año pasado, al cerrar con un faltante de $6 millones.
Sin embargo, el plan de recortar salarios es una medida alternativa para evitar que el crecimiento del presupuesto vuelva a sumir en problemas financieros a la institución más adelante.
Los recortes en Racsa tuvieron eco entre los grupos sindicales del Instituto Costarricense de Electricidad, donde están afiliados algunos de los trabajadores a los que se les recortará el salario.
Así que el sector político quiebra a Racsa, ahora viene a castigar a los trabajadores por la mala situación financiera de la empresa, cuestionó Jorge Arguedas, dirigente sindical del ICE.
Los grupos que representan a los trabajadores están exigiéndoles tanto a las autoridades del ICE como de Racsa que los participen de la discusión de las medidas que están tomando en Radiográfica.

Danny Canales
[email protected]
 

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