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Quién gobierna Costa Rica

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 10 febrero, 2012



Quién gobierna Costa Rica


Los conflictos políticos, no técnicos, que tienen entrabada a Costa Rica y han generado una mentalidad derrotista respecto a la capacidad para enfrentar nuestros problemas como sociedad, no pueden ser gestionados solo por tecnócratas, escondidos bajo el anonimato y tomando riesgos en nombre de la nación.
Hoy nuestros líderes respaldan sus “decisiones” en un cuerpo de especialistas, acreditados internacionalmente, que supuestamente carecen de ideología, y conocen los remedios para sacar al país de aprietos.
Con el tiempo, la lista de crisis que nos aqueja se engorda: fiscal, Caja de Seguro Social, inseguridad, agricultura, ingobernabilidad.
Sin embargo, en el fondo, estas crisis son políticas y están aferradas a nuestra mentalidad como colectividad.
El confiar la responsabilidad de gobernar un país a un grupo de “técnicos”, que no necesariamente fueron legitimados en las urnas, es hoy una de las mayores paradojas para la democracia en el mundo, más si se considera que el poder y la autoridad que van adquiriendo estos tecnócratas tienen un gigantesco impacto social, especialmente sobre la vida de los más necesitados.
El agravante es que si por una u otra razón estas soluciones tecnológicas fallan, las responsabilidades se diluyen, se viola el compromiso supremo de la rendición de cuentas por las acciones públicas y se abre la puerta a remedios más radicales y populistas.
El propósito de la democracia, como bien lo decía Johann Wolfgang von Goethe, es que el pueblo se gobierne a sí mismo.
Por esta razón, decisiones delicadas para el futuro social del país como, la reducción de empleados del Estado, explotación de petróleo o minera, la intervención de la Caja, deberían quedar en manos del pueblo, en democracia directa vía referendo.
Así nuestro benemérito Seguro Social, ante la debacle administrativa y financiera que enfrenta, merece ser llevado a un plebiscito, para determinar de una vez por todas si merece una intervención política.
No es sorpresa que las encuestas hoy muestren que los ciudadanos en una buena mayoría consideran que la Presidenta no controla el gobierno.
Más que megarreformas, lo que Costa Rica requiere es abandonar esa dependencia mental a pensar que es solo tarea del gobierno sacar a este país adelante.
Estados sin una consciente fiscalización ciudadana terminan en crisis.

Luis Alberto Muñoz

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