¿Qué pasa mientras dormimos?
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Alejandro y su hermana Raquel acostumbran ver televisión, conectarse a internet o entretenerse con video juegos, en las últimas horas del día, antes de dormir.

Ellos, como muchísimos adolescentes y jóvenes desconocen lo que ocurre durante la noche en su cerebro, mientras duermen.

En general no hay un conocimiento - y una cultura derivada de él - en Costa Rica, probablemente porque niños, adolescentes e incluso adultos no han recibido suficiente información al respecto.

Sin embargo, es de suma importancia aprender sobre lo que ocurre en nuestro cerebro mientras dormimos.

Durante las horas de sueño el sistema nervioso central envía órdenes al sistema nervioso automático. Gracias a esto, nuestro organismo sigue funcionando. Los órganos siguen cumpliendo cada uno su misión, explica el neurólogo costarricense Mario Gutiérrez Sáens.

Hay que tener en cuenta que una de las funciones más importantes de nuestro cerebro durante el sueño, es guardar, consolidar para siempre (es decir, los recuerdos) información que hemos recibido durante el día y que es primordial para nuestra existencia, mientras que el resto es desechado.

¡Menuda labor la de nuestro cerebro! ¿No les parece?

Sin embargo, vivimos una cultura que no toma mucho en cuenta, en general, las necesidades de ese complejo y sorprendente órgano.

Se han realizado estudios que demuestran que cuando necesitamos aprender algo, se activan ciertas neuronas del cerebro y que después son las mismas las que se activan, durante el sueño profundo para guardar esos conocimientos.

Investigadores de la Universidad de Rochester (EE UU) concluyeron que al dormir limpiamos el cerebro y liquidamos los subproductos de la actividad neuronal que se acumulan durante la vigilia.

Un estudio por ellos realizado señala que durante el sueño se eliminan residuos entre ellos una proteína responsable de la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos neurológicos.

Volviendo a nuestros hábitos de sueño ocurre que las personas que no tienen el adecuado, pueden llegar a sufrir efectos, como depresión, ansiedad,  problemas del aprendizaje y hasta crisis convulsivas entre muchos otros.

Sin embargo, la buena noticia es que si se retoman los correctos hábitos a la hora de dormir estos efectos negativos dejan de perjudicarnos.

¿No debería esto ser entonces parte de lo que aprendiéramos desde niños? ¿No es esto tan importante como tener buenos hábitos de alimentación y de ejercicio físico?

Para el caso de los estudiantes, es bueno recordar el viejo refrán que dice ”lección dormida, lección aprendida”.

No deberíamos activar mucho el cerebro viendo televisión o video juegos, especialmente antes de ir a dormir, para que el cerebro no deba trabajar eliminando toda esa información y más bien prepararnos a descansar de manera relajada, haciéndolo durante 9 horas, aunque algunas personas pueden necesitar solo 6 ó 7 horas (no la mayoría).

No se engañe usted pensando que sus ojeras (si las tiene) son producto de la genética, ellas son una señal de que ha dormido poco. Durante el sueño profundo fabricamos la hormona del crecimiento. En los niños los hace crecer y en los adultos sirve para reparar los tejidos.

Tampoco es correcto pensar  'ya recuperaré sueño el sábado', es un error. El doctor Eduard Estivill es claro al respecto: “El sueño no se recupera. Se pierde, como el tiempo. Solo recuperamos un 25% de lo que no hemos dormido durante la semana”.

Y es mucho más larga la lista de efectos secundarios por no dormir lo suficiente así que…¡felices sueños!

Carmen Juncos y Ricardo Sossa
Editores jefes
[email protected]

 

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