Fabio Parreaguirre

Fabio Parreaguirre

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Lunes 19 Junio, 2017

¿Qué le quiere decir el Banco Central a los costarricenses?


En un mundo perfecto para el Banco Central, los costarricenses deberíamos endeudarnos en colones e invertir en la misma moneda.
El problema es que, en el mundo real, somos un país extraño donde por años hemos visto como nuestra economía se vuelve bimoneda (usamos tanto los colones, como los dólares).
Entonces, como consumidores, estamos acostumbrados a vivir buscando qué es mejor, qué es más barato, cuál es la mejor movida para nuestras finanzas personales.
En los pasados años, endeudarse en dólares era demasiado barato en comparación a en colones, era cuestión de hacer un comparativo en una hoja de Excel y el monto era siempre mucho menor en dólares.
Además, las facilidades del mercado para otorgar esos préstamos eran una ventaja (a nadie le gusta que duren mucho otorgándole un crédito).
¡Qué va a entender más de la mitad de los costarricenses sobre el riesgo cambiario!
La culpa es del sistema, de las autoridades, ya que los programas de educación financiera de este país no existen.
Por otro lado, si tengo a un Banco Central que siempre está manteniendo el tipo de cambio estable, menos que voy a conocer sobre los diversos riesgos (aunque el de tasas de interés creo que es más sencillo y sensible entre los consumidores).
Entonces, ¿Qué nos quiere decir el Banco Central ahora a los costarricenses?
Aun cuando los fundamentales de la economía, tanto nacionales, como extranjeros nos indican que deberíamos de estar devaluando nuestra moneda (tipo de cambio para arriba), en nuestro país no sucede.
Y eso es porque la autoridad monetaria no lo quiere. Y aunque algunos costarricenses lo aplauden (otros por mera falta de conocimiento piensan que es lo correcto, doble puntaje si son deudores de créditos en dólares y no ganan en esa moneda), la verdad es que todos nos hacemos daño.
Primero, perdemos reservas internacionales que son propias para manejar una política monetaria en momentos de crisis, segundo nos vamos a endeudar como país (no importa si es Hacienda o el Banco Central, al final pagamos todos) para seguir defendiendo el alza.
Tercero, y este es un punto de discusión todos los días (ya que piensan que es sólo para hacer más ricos a los exportadores o empresas multinacionales, lo cual en mi opinión es incorrecto) perdemos competitividad ante otros países. En otras palabras, muchas empresas (exportadores de bienes y servicios, así como las que se dedican al turismo) que podrían estar ganando más y por ende invertir en hacer crecer sus organizaciones, contratar nuevo personal, darle dinamismo y crecimiento al país, frenarían todo, por culpa de que cada día somos más caros.
Ahora el Banco Central quiere mantener el tipo de cambio fijo o casi, que fluctúe entre unas bandas imaginarias (que no deberían existir) en un mal llamado sistema de Flotación Administrada, al cual siempre le he llamado Administrada Flotación.
Nuevamente le dicen al costarricenses, que las tasas en colones serán mayores, por ende, endeudarse en dólares será más barato, y más si el discurso conlleva nuevamente, “mantener fuera la volatilidad” en el tipo de cambio.
Creo que el error número uno, es no hacer una política que equipare la cancha en la banca, y que les permita ya a los bancos abaratar los créditos en colones, quitarse de encima tantos costos de intermediación financiera, en dónde los que se vean beneficiados sean los consumidores.
Está claro que, desde la crisis de finales de la década pasada, empezamos a regirnos en el mundo por un sistema de supervisión basada en riesgo, pero también tenemos que ser conscientes que la sobre regulación lo único que hace es crear informalidades de “empresas” financieras (qué existen muchas en nuestro país).
Si no sabe nada de riesgo, mejor no lo haga, creo que ese es el mensaje que nos deja el Banco Central, vea que sí el tipo de cambio sube y usted se endeudó en dólares, le tocará pagar más (si sus ingresos son sólo en colones), en otras palabras, nos empoderan del error a nosotros, ellos pareciera, no tienen la culpa. 
¿Qué piensa usted?