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Un proyecto de gran envergadura, el motor de plasma de la Ad Astra Rocket Company, involucró a varias pymes nacionales para permitirles aprender y dar un enorme paso en el área de servicio automotor y aeronáutico

Pymes nacionales en la carrera espacial

El que Franklin Chang tuviera la determinación de convertirse en astronauta e hiciera todo lo necesario para conseguirlo, no solo ha significado un gigantesco logro para el que hizo realidad su sueño y recibe el reconocimiento de todo el mundo, sino una enorme oportunidad para Costa Rica, su país natal.
Pero esa oportunidad se vislumbra ahora gracias a que este costarricense, que realizó siete misiones espaciales como el primer navegante espacial latinoamericano de la NASA, decidió en un momento de su vida regresar al país.
Chang fundó la Ad Astra Rocket Company, un laboratorio con dos sedes, una en la NASA y otra en Liberia, Guanacaste, en nuestro país, dedicado a la investigación para la propulsión con plasma, algo fundamental para futuras misiones espaciales de larga distancia.
Ahora, el fruto de esa decisión del científico, de volver a Costa Rica, y los logros obtenidos con su motor de plasma, se abren como una extraordinaria posibilidad debido a que seis pequeñas y medianas empresas nacionales trabajan en el diseño de la maqueta inicial para la estructura en que viajará ese motor de la Ad Astra Rocket Company.
El objetivo es que esas pymes aprendan de los requerimientos de manufactura que demanda la industria aeroespacial. Las pequeñas empresas diseñan un modelo del sostén del motor a escala real y serán las encargadas de realizar en los próximos 12 meses el prototipo de la pieza aeroespacial que permitiría conectar el motor que desarrolla Ad Astra con la estación en el espacio.
Las seis pymes están realizando una experiencia única, que por otra parte les enseña como enlazarse y trabajar en forma conjunta. Además de ser protagonistas en este proyecto que las dará a conocer en el mundo, quedarán preparadas, con los conocimientos y la experiencia de trabajar juntas, para ofrecer servicios, a futuro, en las industrias automotor y aeronáutica.
Un gran ejemplo a seguir. Un proyecto de gran envergadura que involucró a varias pymes nacionales para permitirles aprender y dar un enorme paso, difícil de lograr de otro modo. El modelo de desarrollo que Costa Rica debe seguir en todas las esferas de una producción sostenible que promueva el respeto a la naturaleza.
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