Federico Malavassi

Federico Malavassi

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Jueves 13 Agosto, 2015

De nada sirven buenos tratados de libre comercio si los administradores del Estado lo han hecho tan mal

Propuesta indecente

Tanto el Presidente como sus adláteres (todos directamente culpables del deplorable déficit fiscal) han estado insistiendo en poner nuevos impuestos o aumentar los existentes.
Si la carga tributaria fuera muy baja, tal iniciativa podría ser aceptable. Lo que sucede es que estamos en serios problemas económicos, devenidos principalmente de mala praxis en el manejo del Estado y sus finanzas.
No se me olvida que el expresidente Pacheco señaló que no impulsaría paquetes tributarios. Sin embargo, faltando a su palabra, impulsó un pésimo proyecto de impuestos (¿calenturas ajenas?), señalando que era urgente para el país. La realidad demostró que no era urgente aprobar más tributos, el país ha vivido bien durante casi más de diez años sin necesidad de nuevos impuestos. Fueron dos graves errores de Pacheco.
Quedó evidente también, que en tanto la economía creciera, también crecería la recaudación fiscal. El problema ha reventado por el otro lado. El Estado costarricense ha sido mal administrado, tiene exceso de planilla, gasta mucho y hace poco, hay abundancia de prebendas y gollerías y muy poca mejora en el servicio público.
Este Estado glotón pesa mucho, es alcahuete con los que viven de él (empleados, clientelismo y pensiones de lujo) y se encuentra endeudado.
Tal complicación no puede enfrentarse con nuevos tributos. El solo hecho de proponerlos es un error y el Estado no ha hecho nada significativo para solucionar las causas del problema.
Los responsables de la mala praxis de la administración no parecen percatarse de su responsabilidad histórica y su clamor por más impuestos hace daño al país.
Los empresarios no pueden ignorar tanta tontería y hacen sus cálculos y miden sus probabilidades tomando en cuenta la realidad de tan mala administración. No es de extrañar que las empresas se sigan yendo, no debe sorprender a nadie que no vengan en cantidad necesaria. De nada sirven buenos tratados de libre comercio si los administradores del Estado lo han hecho tan mal.
Energía cara, mala infraestructura, inutilidad en la contratación, incerteza jurídica y amenaza de impuestos. Con tal panorama no se puede construir un buen futuro.
Por ello es urgente retirar la amenaza pública de tramitar más impuestos para enfrentar el serio problema fiscal que hunde las finanzas públicas.
El problema no se originó por baja recaudación sino por un irracional gasto. Es indecente solicitarle a un pueblo sacrificado que pague las fiestas y las irresponsabilidades ajenas.
Ahora parecen concitarse los mismos de siempre en apoyo de una propuesta inaceptable. Hay que recordar que una tontería sigue siendo tontería aunque la apoyen más personas. El apoyo de un par de expresidentes no cambia la naturaleza de tan mala propuesta.
Es impostergable racionalizar el gasto público. Es necesario que el Estado costarricense empiece a trabajar bien y servir apropiadamente. Es inaceptable la propuesta de tramitar más impuestos para sacrificar al pueblo en favor de la irresponsabilidad.

Federico Malavassi