Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 9 Agosto, 2016

Difícil posición para el Gobierno de la República que tiene que atender múltiples reclamos, escenarios y una inusualmente hostil retórica gremial

Proceda con cuidado

No es la primera vez que desde este espacio llamamos la atención sobre el peligroso ambiente de enfrentamiento que se vive en Costa Rica. Recientemente, sin embargo, esos choques han entrado en una dimensión especialmente preocupante para nuestra institucionalidad y para la nación.
Pondré de ejemplo solo dos casos —de múltiples que tenemos abiertos— en los que las discusiones se reducen a ustedes contra nosotros, yo contra el resto, lo mío versus lo que me quieren quitar.


Hace solo unas semanas que las barras de la Asamblea Legislativa, las vallas de la Florencio del Castillo y los espacios noticiosos fueron tomados agresiva y beligerantemente por la Unión Nacional de Empleados de la Caja Costarricense de Seguro Social.
De especial consideración es cómo UNDECA ha decidido personalizar sus ataques en los diputados Redondo y Guevara por insólito. Una agresión individualizada, soez (según rezaban los carteles de la barra de prensa) y desinformada, según evidenció el doctor Edwin Solano al confundir al diputado Redondo con un homónimo por desconocer su segundo apellido.
Por más ridículo no dejan de perturbar las vías escogidas por este gremio, cuando lo que los diputados han hecho es denunciar los privilegios de que goza el sindicato. Argumente, explique, debata, busque encuentros y conciliaciones. No se reduzca a sustentar su posición en que Guevara y Redondo son solo dos letras del alfabeto: HP.
Esta semana el ICE, los taxis y el Magisterio Nacional anuncian para los primeros días masivas protestas que pretenden inmovilizar el país y, de paso, hacer patentes sus reclamos variopintos que no coincidentemente suscitan diferentes manifestaciones en tres días seguidos.
El Ministerio de Seguridad Pública hizo públicos unos audios el fin de semana en los que, supuestamente, algunos taxistas incitan a sus agremiados a llevar armas y explosivos este martes. Estamos avisados los que tengamos que salir a trabajar el martes y también hacia delante, que hay quienes quieren instaurar el Califato Fallístico porque [email protected] violencia.
Difícil posición para el Gobierno de la República que tiene que atender múltiples reclamos, escenarios y una inusualmente hostil retórica gremial. ¿Qué tienen que ver entre sí el recorte presupuestario del ICE, Uber y el proyecto de ley para la Educación Dual? Absolutamente nada. ¿O sí? La precariedad de un Gobierno desprovisto de liderazgo y claridad es caldo de cultivo para el hoy que vivimos.
Sería bueno hacer un llamado desde cada uno de nuestros espacios y confluencias para reflexionar si en realidad queremos transitar por esta peligrosa vía de forma acelerada, como en los últimos días. Flaco favor nos hacemos respondiendo a la provocación y a la violencia de la misma forma por sentirnos con la razón. Que estos falsos ídolos que hoy manipulan estamentos gremiales y sindicales se desnuden para que germinen de nuevo el diálogo y el compromiso. Cuando pasen, los nublados del día.